Matt Mullenweg retorna a WordPress tras 33 horas

El retorno inesperado del fundador de WordPress
Matt Mullenweg, cofundador y líder de WordPress, protagonizó uno de los episodios corporativos más dramáticos del sector tecnológico cuando el consejo de Automattic intentó apartarlo de su cargo como CEO. Sin embargo, lo que parecía ser un movimiento definitivo se revirtió en apenas 33 horas, dando lugar a un regreso aún más contundente del ejecutivo a la dirección de la compañía que gestiona WordPress.com. Este episodio recuerda a lo sucedido en OpenAI meses atrás, cuando Sam Altman fue destituido y reintegrado en cuestión de días, poniendo de manifiesto la fragilidad de las decisiones corporativas cuando estas afectan a figuras centrales con influencia significativa.
La magnitud de lo que está en juego en Automattic es considerable. WordPress, la plataforma de gestión de contenidos desarrollada originalmente por Mullenweg, se utiliza actualmente en aproximadamente cuatro de cada diez sitios web a nivel mundial, según datos de W3Techs. Esta cifra posiciona a WordPress como la tecnología más utilizada en internet, haciendo que cualquier cambio en su liderazgo tenga repercusiones que van mucho más allá de una simple transición ejecutiva.
Los eventos de septiembre que shockean a Automattic
El 9 de septiembre marcó el punto de inflexión cuando el consejo de Automattic votó de forma sorpresiva para poner a Mullenweg en un permiso remunerado, transfiriendo temporalmente el control de la empresa al CFO Mark Davies. La decisión llegó apenas 50 minutos antes de la reunión del consejo, sin dar tiempo a que Mullenweg consultara con abogados externos para evaluar el movimiento. El cofundador de WordPress respondió inmediatamente acusando a Davies, Ann Dunwoody, Toni Schneider y Sue Decker de haber "conspirado" para apartarlo de la dirección ejecutiva.
Lo que resultó determinante en esta confrontación fue la estructura única de poder que Mullenweg mantenía dentro de Automattic. Aunque fue apartado de su rol como CEO de la compañía matriz, continuó liderando directamente el proyecto WordPress, que es técnicamente independiente de Automattic. Además, Mullenweg había revelado públicamente en 2024 que controlaba el 84% de los derechos de voto de Automattic, un nivel de influencia accionaria que resultó ser prácticamente imposible de contrarrestar mediante una simple decisión del consejo.
Un paréntesis corporativo de menos de dos días
El 11 de septiembre, solo dos días después de su destituición temporal, Mullenweg escribió a toda la plantilla comunicando que había regresado "al mando de Automattic". Aunque en ese momento faltaba una confirmación oficial sobre exactamente qué había sucedido con los miembros del consejo, la victoria parecía clara. La confirmación llegó al día siguiente cuando Automattic informó a TechCrunch que Mullenweg había sido reinstalado como presidente y CEO con "el pleno apoyo del consejo". La duración exacta de esta crisis fue meticulosamente documentada: 33 horas y 20 minutos desde su salida hasta la recuperación del cargo.
El tono de Mullenweg al comentar sobre lo ocurrido fue irónico. A través de redes sociales describió los eventos como un "intento de golpe" y bromeó sobre que probablemente era el quinto al que se enfrentaba en su carrera. Esta respuesta desenfadada contrastaba con la gravedad del episodio pero reflejaba también la confianza del ejecutivo en su posición prácticamente inexpugnable dentro de la organización.
Una reestructuración profunda en la cúpula directiva
El retorno de Mullenweg vino acompañado de cambios radicales en la estructura de liderazgo de Automattic. Según reportó TechCrunch tras investigar los documentos corporativos, Toni Schneider y Sue Decker abandonaron el consejo de administración. Mullenweg apartó además a Ann Dunwoody y Mark Davies de sus posiciones de influencia, mientras que Andy Missan, el responsable del departamento jurídico, fue despedido. Esta limpieza ejecutiva fue prácticamente total, eliminando de la organización a todos los que habían participado en el intento de destituición.
Una complicación adicional surgió de acuerdos de indemnización que Davies y Missan habían firmado mutuamente durante el breve período en que Davies actuaba como CEO interino. Estos acuerdos incluían disposiciones generosas: 12 meses de salario base y una aceleración de la consolidación de participaciones accionarias. El equipo jurídico de Automattic quedó en la incómoda posición de tener que determinar si debía cumplir estos acuerdos o cuestionarlos legalmente, una decisión que aún permanecía sin resolverse en los reportes posteriores.
Incógnitas que permanecen sin respuesta
A pesar de la claridad del desenlace, Automattic nunca explicó públicamente cuáles fueron las razones reales que motivaron al consejo a intentar apartar a Mullenweg. La compañía ha mantenido total hermetismo sobre este aspecto crucial del episodio. Lo que sí es conocido es que Automattic ha estado inmersa en conflictos significativos desde 2024, incluyendo un enfrentamiento de gran envergadura con WP Engine, además de tensiones internas y recortes de plantilla que generaron descontento en la organización.
Es posible que estos conflictos y presiones operativas hayan ejercido una influencia sobre la decisión del consejo, pero sin una explicación oficial esto permanece en el ámbito de la especulación. Lo que sí quedó claro es que cualquier estrategia para apartar a Mullenweg sin contar con su consentimiento estaba destinada al fracaso dada su estructura de propiedad y su rol central en el ecosistema de WordPress.
El impacto en WordPress y la comunidad global
Para los millones de usuarios y desarrolladores que dependen de WordPress en todo el mundo, este episodio planteó interrogantes sobre la estabilidad de la plataforma más utilizada para crear sitios web. Con cuatro de cada diez webs usando WordPress, cualquier inestabilidad en su liderazgo técnico y empresarial tiene implicaciones globales. El regreso de Mullenweg y la restablecimiento de su control total sobre la dirección de Automattic ciertamente tranquilizó a muchos en la comunidad open source.
A mediados de septiembre, cuando los eventos ya habían alcanzado su conclusión, Mullenweg permanecía firmemente al frente de Automattic con una estructura de gobierno profundamente alterada y una demostración contundente de su poder incontestable dentro de la organización. El episodio quedará documentado como un ejemplo de cómo la concentración de poder accionario y la influencia técnica dentro de proyectos de software crítico pueden frustrar intentos de cambio corporativo, incluso cuando estos provienen de los órganos de gobierno formal de la empresa.