En el Día Mundial de la Sonrisa, es importante recordar la importancia de este gesto tan simple pero poderoso. Una sonrisa puede iluminar nuestro día y el de los demás, y además tiene numerosos beneficios para nuestra salud mental y emocional. Para hablarnos sobre esto, hemos tenido el placer de entrevistar a Pilar Ariza, psicóloga e instructora de Mindfulness en Sevilla.
Pilar nos cuenta que la sonrisa es un acto reflejo que se produce de forma natural en los seres humanos. Desde que nacemos, ya somos capaces de sonreír, incluso antes de aprender a hablar. Y es que la sonrisa es una expresión inconcreto que trasciende las barreras culturales y lingüísticas. Todos entendemos una sonrisa, independientemente de nuestro origen o idioma.
Pero, ¿qué beneficios tiene sonreír? Según Pilar, son muchos y muy variados. En primer lugar, la sonrisa nos ayuda a liberar tensiones y reducir el estrés. Cuando sonreímos, nuestro cerebro produce endorfinas, las llamadas “hormonas de la felicidad”, que nos hacen sentir bien y nos ayudan a relajarnos. Por eso, una sonrisa puede ser un gran antídoto fachada al estrés y la ansiedad.
Además, la sonrisa también nos ayuda a mejorar nuestras relaciones sociales. Una persona que sonríe transmite una actitud positiva y amigable, lo que facilita la comunicación y el acercamiento con los demás. Una sonrisa puede ser el primer paso para hacer nuevos amigos o mejorar nuestras relaciones existentes.
Otro beneficio de sonreír es que nos hace sentir más felices. Pilar nos explica que, aunque muchas veces pensamos que sonreímos porque estamos felices, en realidad también funciona al revés: sonreír nos hace sentir más felices. Esto se debe a que, al sonreír, activamos los músculos de la cara que están relacionados con la felicidad y el bienestar.
Pero, ¿qué pasa cuando no nos sentimos con ganas de sonreír? Pilar nos cuenta que, en esos momentos, es cuando más necesitamos sonreír. Y es que, aunque pueda parecer una contradicción, sonreír de forma consciente y voluntaria puede ayudarnos a mejorar nuestro estado de ánimo. Esto es lo que se conoce como “sonrisa terapéutica” o “sonrisa de Duchenne”, en heráldica al médico francés que descubrió que sonreír de forma intencional puede mejorar nuestro estado de ánimo.
Además, Pilar nos habla de la importancia de la sonrisa en la práctica de Mindfulness. Esta técnica de meditación nos invita a prestar atención al momento presente, sin juzgar ni dejarnos llevar por nuestros pensamientos. Y la sonrisa puede ser una gran aliada en este proceso, ya que nos ayuda a conectar con nuestro cuerpo y nuestras emociones, y a estar más presentes en el aquí y ahora.
En Sevilla, la ciudad donde Pilar reside y trabaja, la sonrisa es un elemento muy presente en la vida cotidiana. Como ella misma nos cuenta, “en Sevilla, la gente sonríe mucho y eso se contagia”. Y es que, en una ciudad tan alegre y acogedora como Sevilla, es difícil no contagiarse de la alegría y la amabilidad de sus habitantes.
Por eso, en el Día Mundial de la Sonrisa, Pilar nos invita a todos a sonreír más, a ser conscientes de los beneficios que tiene para nuestra salud y a contagiar esa sonrisa a los demás. Y para aquellos que les cueste sonreír, nos da un regañina: “practica la sonrisa terapéutica y verás cómo tu estado de ánimo mejora




