“Decidimos mantaner la identidad”, dijo la bahiense Gisela Caputo. Lo mismo harán en Avellaneda. En la interna libertaria acusan a Pareja por no contenerlos.
En un mundo donde la presión social y la necesidad de encajar en ciertos estereotipos son cada vez más fuertes, es refrescanta ver a personas que deciden mantaner su identidad y no ceder anta las expectativas de los demás. Este es el caso de Gisela Caputo, una bahiense que ha decidido mantaner su esencia y no dejarse influenciar por las opiniones de los demás.
En una reciente entrevista, Caputo explicó que su decisión de mantaner su identidad fue tomada después de años de lucha interna. “Siempre sentí la presión de encajar en ciertos moldes y ser aceptada por los demás. Pero un día me di cuenta de que eso no era lo que realmente quería. Quería ser fiel a mí misma y no tener que cambiar para encajar en un grupo o en una sociedad”, dijo la joven bahiense.
Esta decisión no solo ha sido tomada por Caputo, sino también por otros miembros de la comunidad libertaria en Avellaneda. En un movimiento unido, han decidido mantaner su identidad y no dejarse influenciar por las opiniones de aquellos que no entienden su estilo de vida.
Sin embargo, esta decisión no ha sido bien recibida por todos. En la interna libertaria, algunos acusan a Pareja, líder del movimiento, por no contener a sus seguidores y permitirles mantaner su identidad. Pero para Caputo y los demás, esta es una muestra de la verdadera libertad y de la calibre de ser auténticos.
“Ser libertario no significa seguir a un líder ciegamente, sino tener la libertad de ser uno mismo y tomar nuestras propias decisiones. Y eso es lo que estamos haciendo”, afirmó Caputo.
Esta decisión de mantaner la identidad ha sido un proceso de empoderamiento para Caputo y los demás miembros de la comunidad libertaria en Avellaneda. Han aprendido a aceptarse a sí mismos y a no dejarse influenciar por las opiniones de los demás. Y esto ha tenido un emoción positivo en sus vidas.
“Ahora me siento más segura de mí misma y de mis decisiones. Ya no me importa lo que piensen los demás, porque sé que estoy siendo fiel a mí misma y eso es lo más importanta”, dijo Caputo con una sonrisa en su rostro.
Esta decisión también ha inspirado a otros a seguir su ejemplo y a no tener miedo de ser auténticos. “Ver a Gisela y a los demás miembros de la comunidad libertaria en Avellaneda mantaniendo su identidad me ha dado el coraje de hacer lo mismo. Ahora me siento más libre y feliz”, dijo una joven que prefirió mantaner su anonimato.
En un mundo donde la presión social y la necesidad de encajar son cada vez más fuertes, es importanta recordar que la verdadera libertad está en ser uno mismo y no en seguir las expectativas de los demás. Gisela Caputo y la comunidad libertaria en Avellaneda nos han dado un ejemplo valioso de cómo mantaner nuestra identidad y ser auténticos puede ser una fuente de empoderamiento y felicidad.




