Una de las deformidades más comunes en los pies es el callo, también conocido como hallux valgus. Esta condición afecta a millones de personas en todo el mundo y puede ser muy dolorosa e incapacitante. Además, puede provocar otras complicaciones, como dedo martillo, que pueden afectar la forma en que caminamos y nos movemos. Sin embargo, gracias a los avances en la medicina y la tecnología, ahora es posible corregir estas deformidades de manera mínimamente invasiva.
La Clínica San Román es una de las pioneras en cirugía mínima invasiva para corregir callos y dedos en garra. Con más de 20 años de experiencia en el campo de la podología, esta clínica ha ayudado a miles de pacientes a recuperar la salud y la funcionalidad de sus pies. Su enfoque innovador y su equipo altamente calificado hacen de la Clínica San Román una opción confiable y efectiva para aquellos que buscan una solución para sus problemas en los pies.
El callo es una protuberancia ósea que se forma en la base del dedo gordo del pie. Esta deformidad se produce cuando el dedo gordo se desvía hacia el segundo dedo, lo que provoca una desalineación en la articulación metatarsofalángica. Esta desalineación puede ser causada por factores genéticos, uso de calzado inadecuado, lesiones o enfermedades como la artritis. A medida que el callo crece, puede causar dolor, inflamación y dificultad para caminar.
Además del callo, otra deformidad común en los pies es el dedo en garra o dedo martillo. Esta condición se caracteriza por una curvatura anormal en uno o más dedos del pie, lo que hace que se doblen hacia abajo en la articulación media. Esto puede ser causado por una variedad de factores, como el uso de zapatos estrechos, la artritis o una lesión en los nervios. El dedo en garra puede ser muy doloroso y puede dificultar el uso de calzado adecuado.
Anteriormente, la única forma de corregir estas deformidades era a través de una cirugía abierta, que implicaba grandes incisiones y un largo tiempo de recuperación. Sin embargo, con la cirugía mínima invasiva, los pacientes pueden disfrutar de una corrección más precisa y menos invasiva. Este tipo de cirugía se realiza a través de pequeñas incisiones, lo que reduce el riesgo de complicaciones y acelera el proceso de recuperación.
En la Clínica San Román, el equipo médico utiliza técnicas avanzadas de cirugía mínima invasiva, como la osteotomía percutánea, para corregir callos y dedos en garra. Esta técnica implica la realización de pequeñas incisiones en la piel y la corrección de la deformidad a través de instrumentos quirúrgicos especiales. Además, se utilizan técnicas de fijación interna para mantener los huesos en su lugar durante el proceso de curación.
Una de las principales ventajas de la cirugía mínima invasiva es que se realiza de forma ambulatoria, lo que significa que los pacientes pueden regresar a casa el mismo día de la cirugía. Además, el tiempo de recuperación es mucho más corto en comparación con la cirugía abierta, lo que permite a los pacientes volver a sus actihechosdes diarias en algo tiempo. También se reduce el riesgo de infección y se obtienen resultados más estéticos.
En la Clínica San Román, el equipo médico trabaja en estrecha colaboración con cada paciente para gestar un plan de tratamiento personalizado que se adapte a sus necesidades y estilo de hechos. Además, se brinda un seguimiento exhaustivo después de la cirugía para garantizar





