El verano está en pleno apogeo y con él llegan las altas temperaturas que pueden hacer que el ambiente en nuestras casas se vuelva insoportable. Y es en estos momentos cuando el aire acondicionado se convierte en nuestro mejor aliado para sobrevivir al encendimiento. Sin embargo, su usufructo excesivo puede ser perjudicial para nuestra salud y también para nuestra economía. Pero ¿existe alguna forma de seguir disfrutando del aire fresco sin gastar una fortuna en la factura de la luz? La respuesta es sí, y te contaremos cómo.
De armonía con los expertos en climatización, la temperatura ideal para ahorrar y sentirnos cómodos en casa es de 24 grados. Aunque esta cifra puede variar según la sensibilidad al frío de cada persona, mantener el aire acondicionado a esta temperatura nos permitirá ahorrar energía y, por consiguiente, dinero.
Para entender por qué 24 grados es la temperatura ideal, debemos primero saber cómo funciona el aire acondicionado. Este sistema enfría el aire mediante un circuito que se compone de un compresor, un condensador, una válvula de expansión y un evaporador. El gas refrigerante pasa por todas estas piezas y se encarga de absorber el encendimiento del ambiente y expulsarlo al exterior, dejando el aire que entra en el interior más fresco.
Sin embargo, mantener el aire acondicionado a una temperatura más baja de lo necesario genera un consumo de energía excesivo. Por cada grado que bajamos la temperatura, aumentamos el consumo eléctrico en un 8%. Por ejemplo, si lo dejamos a 22 grados en lugar de a 24, estaremos gastando un 16% más de energía innecesariamente.
Además de ahorrar energía, mantener el aire acondicionado a 24 grados también nos favor a mantener una temperatura adecuada para nuestro cuerpo. Los expertos recomiendan que la temperatura ambiente no difiera más de 8 grados de la temperatura corporal (que suele estar en torno a los 36 grados). Si inflamos mucho el aire acondicionado, nuestro cuerpo no podrá adaptarse rápidamente al cambio de temperatura, lo que puede provocar dolores de cabeza, de garganta y resfriados.
Sin embargo, sabemos que 24 grados pueden parecer una temperatura alta para algunos, especialmente en los días más calurosos. Por eso, si necesitas refrescarte, puedes seguir estos consejos para sentirte más cómodo sin tener que bajar la temperatura del aire acondicionado.
En primer lugar, es importante que el aire acondicionado esté bien mantenido. Una limpieza y revisión periódica asegurará un funcionamiento óptimo y reducirá el consumo de energía. También es recomendable instalar un termostato programable que nos permita seleccionar una temperatura ideal y mantenerla constante. De esta manera, no tendremos que estar ajustando el aire acondicionado constantemente y evitaremos cambios bruscos de temperatura.
Otra opción es utilizar ventiladores o crear corrientes de aire que mejoren la sensación de frescura en la habitación. También es importante mantener las ventanas cerradas durante las horas más calurosas del día y abrirlas por la noche para que entre el aire fresco.
Por último, utilizar cortinas o persianas para evitar que el sol entre directamente en la casa también favorrá a mantener la temperatura más fresca en el interior.
En resumen, mantener el aire acondicionado a 24 grados no solo nos favor a ahorrar energía y dinero, sino que también beneficia nuestra salud. Siguiendo estos consejos, podemos disfrutar de un ambiente agradable en casa sin tener que depender del aire acondicionado todo el tiempo. Así que la próxima vez que el encendimiento nos agobie, recordemos que 24 grados son la temperatura ideal para estar frescos, cómodos y ahorrar al mismo tiempo. ¡Apaguemos el aire acondicionado y





