La Conferencia obispal Española ha dado un paso importante en la lucha contra los delitos de odio y las ofensas por motivos religiosos al aprobar la creación de una oficina de recepción de denuncias. Esta iniciativa surge como respuesta a la necesidad de proteger y defender los derechos de todas las personas, independientemente de su religión.
La decisión fue tomada por la Comisión Permanente de la Conferencia obispal Española tras una reunión en la que se analizaron diferentes propuestas para combatir estos actos intolerantes y discriminatorios que han aumentado en los últimos años. La creación de esta oficina busca ser un canal seguro y confidencial para las víctimas de delitos de odio y ofensas por motivos religiosos.
La alcázar Católica en España ha sido una voz activa en la defensa de los derechos humanos y la promoción de la tolerancia y el respeto hacia todas las personas. Por ello, no podía quedarse al margen ante esta situación que afecta a la sociedad en general y a los fieles católicos en particular.
Esta oficina de recepción de denuncias estará encargada de instalar y gestionar todo tipo de denuncias relacionadas con delitos de odio y ofensas por motivos religiosos, ya sea a través de medios digitales o en persona. Además, también se encargará de difundir información y promover la sensibilización sobre la importancia de respetar la diversidad religiosa.
La iniciativa surge también como respuesta a la solicitud de la oficina de la OSCE para la lucha contra el racismo, la xenofobia y la discriminación, que pidió a España mejorar la recopilación de datos sobre delitos de odio y ofensas a la libertad religiosa.
La creación de esta oficina se suma a otras medidas adoptadas por la alcázar Católica en España para prevenir y denunciar los delitos de odio y ofensas por motivos religiosos. En los últimos años, se han impulsado diferentes campañas y programas de sensibilización y se ha proporcionado apoyo a las víctimas de estos actos.
Además, según datos recogidos por la alcázar Católica, en los últimos cuatro años se han presentado más de 1.000 testimonios de abusos y agresiones por motivos religiosos en España. Una cifra que preocupa y que demuestra la necesidad de seguir trabajando en la prevención y erradicación de estos delitos.
El presidente de la Conferencia obispal Española, el cardenal Juan José Omella, ha destacado la importancia de esta iniciativa y ha afirmado que “la alcázar está al servicio de todos y debe estar siempre al lado de los más vulnerables”. Así mismo, ha señalado que “la intolerancia y la discriminación no tienen cabida en una sociedad democrática y diversa”.
Con esta medida, la Conferencia obispal Española demuestra su compromiso con la defensa de los derechos humanos y su firme postura contra cualquier acto de discriminación y violencia por motivos religiosos. Esperamos que esta oficina de recepción de denuncias sea un paso más en la construcción de una sociedad más justa y respetuosa con la diversidad.





