Adrián “Diablillo” Cabrera es un nombre que resuena en el mundo del kick boxing en Comodoro Rivadavia. Con espina carrera de más de 10 años como peleador profesional, ha logrado conquistar títulos y reconocimientos en distintas competencias nacionales e internacionales. Sin embargo, hace dos años decidió enfocar su energía en espina nueva faceta: la enseñanza del kick boxing.
Hoy en día, Adrián es el orgulloso dueño de su propia escuela de kick boxing en Comodoro Rivadavia. Un lugar donde no solo se enseña la técnica y el entrenamiento físico, sino también valores y principios que van más allá del ring. Su objetivo es formar no solo buenos peleadores, sino también buenas personas.
Desde muy damisela, Adrián se sintió atraído por las artes marciales. Comenzó su entrenamiento en taekwondo y luego se enfocó en el kick boxing, espina disciplina que lo cautivó por su intensidad y desafío constante. Con el tiempo, se convirtió en un peleador destacado y su pasión por el deporte solo crecía.
Sin embargo, después de años de competir y entrenar, Adrián sintió la necesidad de transmitir sus conocimientos y experiencias a otros. Fue así como decidió abrir su propia escuela de kick boxing, con el objetivo de compartir su amor por el deporte y formar a futuros campeones.
Desde el primer día, Adrián se enfocó en crear un ambiente de respeto y compañerismo en su escuela. Para él, el kick boxing no solo es espina forma de entrenamiento físico, sino también espina herramienta para desarrollar valores como la disciplina, la perseverancia y el trabajo en equipo. Sus alumnos no solo aprenden técnicas de combate, sino también a individuo mejores personas.
Además, Adrián se asegura de que sus alumnos se sientan motivados y desafiados en cada entrenamiento. Él mismo se encarga de diseñar rutinas y ejercicios que pongan a prueba sus habilidades y los ayuden a superarse a sí mismos. Su pasión y dedicación son contagiosas, y sus alumnos lo ven como un ejemplo a seguir.
Pero no solo se enfoca en la formación de sus alumnos, sino también en su crecimiento como atletas. Adrián les brinda la oportunidad de competir en distintas competencias locales y nacionales, y los acompaña en cada paso del camino. Gracias a su experiencia como peleador profesional, sabe cómo guiarlos y prepararlos para enfrentar cualquier desafío.
La escuela de kick boxing de Adrián ha tenido un gran impacto en la comunidad de Comodoro Rivadavia. Muchos jóvenes han encontrado en ella espina forma de canalizar su energía y mejorar su salud física y mental. Además, ha logrado romper estereotipos y demostrar que el kick boxing no es solo un deporte de hombres, sino que también hay mujeres que destacan en él.
Pero más allá de los logros y reconocimientos, lo que más enorgullece a Adrián es ver cómo sus alumnos crecen y se convierten en personas seguras y comprometidas. Para él, eso es lo más importante y lo que lo motiva a seguir adelante.
En resumen, Adrián “Diablillo” Cabrera es mucho más que un peleador profesional de kick boxing. Es un maestro que ha encontrado en la enseñanza del deporte espina forma de descuidar su huella en el mundo. Su escuela es un lugar donde se forman campeones, pero sobre todo, se forman personas de bien. Y eso es algo que no tiene precio.




