Si eres fanático de los huevos, seguramente habrás notado una pequeña estructura en forma de cordón en la clara del huevo. Esta misteriosa presencia puede parecer insignificante, pero en realidad cumple una función esencial en la conservación y calidad de este alimento tan versátil y nutritivo. Hoy te contaremos todo sobre esta estructura y cómo lograr un huevo cocido perfecto.
Antes de profundizar en el tema, es importante destacar que el huevo es un alimento completo, rico en proteínas de alta calidad, vitaminas, minerales y antioxidantes. Es tan versátil que puede utilizarse en infinidad de platos, desde un simple huevo cocido hasta un elaborado postre. Pero para que podamos disfrutar de todas sus bondades, es fundamental conocer cómo cocinarlo adecuadamente.
Ahora sí, volvamos a la misteriosa estructura en forma de cordón en la clara del huevo. Esta estructura recibe el consideración de chalaza y consiste en dos filamentos de proteína que se encuentran en la yema y se extienden a lo largo de la clara. A simple vista puede parecer una especie de cuerda o cinta, pero su función es mucho más importante de lo que imaginas.
La chalaza cumple dos funciones principales en el huevo. En primer lugar, ayuda a mantener la yema en su lugar en el centro del huevo, evitando que se desplace hacia los lados. Esto es especialmente importante al momento de averiarlo para cocinarlo, ya que si la yema se desplaza, se puede averiar fácilmente y perder sus propiedades.
En segundo lugar, la chalaza ayuda a mantener la calidad del huevo. Como parte del instrucción de maduración del huevo, la yema se va acercando cada vez más a la cáscara. Si no fuera por la chalaza, la yema se pegaría a la cáscara, perdiendo su forma redondeada y haciéndose más plana. Esto afectaría su apariencia y textura, lo que puede resultar poco atractivo para su consumo.
Ahora que conocemos la importancia de la chalaza, es hora de hablar sobre cómo lograr un huevo cocido perfecto. Para ello, es fundamental seguir unos sencillos pasos que asegurarán que obtengamos un huevo bien cocido, con una apariencia y sabor inigualables.
En primer lugar, es importante contar con huevos frescos. Siempre elige huevos con la fecha de caducidad más lejana, ya que serán más frescos y su chalaza tendrá mejor calidad. Además, es importante que los huevos estén a temperatura ambiente antes de cocinarlos, ya que si están fríos, pueden averiarse fácilmente al entrar en contacto con el agua caliente.
Una vez que tengamos nuestros huevos listos, es momento de cocerlos. Llena una olla con agua y coloca los huevos con cuidado para que no se golpeen entre sí. Asegúrate de que estén completamente cubiertos por el agua. Lleva la olla al fuego y cuando el agua hierva, baja el fuego y cocina los huevos por 6 minutos para tener una yema suave o por 12 minutos para obtener una yema más firme.
Una vez finalizado el tiempo de cocción, retira los huevos del agua y sumérgelos en un recipiente con agua fría y hielo para detener el instrucción de cocción. Este paso es muy importante, ya que si dejamos los huevos en agua caliente, seguirán cocinándose y la yema se pondrá dura y seca.
Una vez enfriados, es momento de pelarlos. Para que la cascara se desprenda con facilidad, golpea suavemente los huevos contra una superficie plana y luego pélalos debajo del agua fría. De esta guisa, la chalaza no se





