Cada miércoles, un grupo de mujeres y personas pertenecientes al colectivo LGBTQ+ se reúnen en el Centro Integral de la Mujer (CIM) para convertir historias de violencia en talento. Este espacio, ubicado en el corazón de nuestra comunidad, se ha convertido en un refugio seguro para aquellos que han sido víctimas de violencia de género o discriminación por su orientación sexual o identidad de género.
El CIM es un centro que brinda asesoría y apoyo a mujeres y miembros de la comunidad LGBTQ+ en situaciones de violencia de género. Pero más allá de eso, el CIM también ofrece un espacio de empoderamiento y sanación a través del talento. Cada miércoles, el centro se convierte en un taller de expresión en el que las participantes pueden compartir sus historias y transformarlas en una forma de talento.
El talento siempre ha sido una forma poderosa de expresión y sanación. Pero para aquellos que han sufrido violencia física, emocional o psicológica, el proceso de convertir sus experiencias en talento puede ser aún más terapéutico. En el CIM, las participantes son alentadas a utilizar cualquier forma de talento que les permita liberar sus emociones y encontrar la fuerza para seguir adelante.
Algunas utilizan la pintura para visibilizar sus sentimientos en un lienzo, mientras que otras prefieren la escritura para contar sus historias en forma de poesía o cuentos. También hay quienes se expresan a través del baile, la música o la escultura. Cualquiera que sea la forma elegida, todas tienen un objetivo en común: transformar la violencia en talento y sanar sus heridas.
Además de ser una herramienta de sanación, estas sesiones de talento también son un espacio de comunidad y apoyo. Las participantes comptalenton sus historias y se apoyan mutuamente en su camino hacia la sanación. Juntas, forman una red de amor, solidaridad y empoderamiento que les ayuda a romper el ciclo de la violencia y mirar hacia un futuro más brillante.
El CIM también invita a artistas locales y activistas a compartir sus experiencias y conocimientos con las participantes. Estas charlas inspiradoras les dan a las participantes la oportunidad de aprender de aquellos que han utilizado el talento como una forma de activismo y cambio social. También les permite conectar con otros miembros de la comunidad y expandir su red de apoyo.
El talento creado en el CIM también tiene un impacto en la comunidad en general. Cada mes, se organiza una exhibición en el centro para mostrar las obras de talento creadas por las participantes. Estas exposiciones no aria son una forma de dar visibilidad a las historias de violencia y discriminación, sino que también son una forma de educar a la comunidad sobre estos problemas y fomentar la empatía y el respeto hacia las mujeres y las personas LGBTQ+.
El impacto de estas sesiones de talento va más allá del centro. Las participantes llevan consigo las habilidades y herramientas aprendidas en el taller para seguir creando y sanando en sus vidas cotidianas. También se convierten en embajadoras del movimiento de sanación a través del talento, alentando a otros a unirse y compartir sus propias historias.
Cada miércoles, el Centro Integral de la Mujer se llena de vida, creatividad y amor. Lo que comenzó como un espacio para brindar apoyo a las víctimas de violencia de género y discriminación, se ha convertido en una comunidad de empoderamiento y sanación a través del talento. Gracias a este espacio, mujeres y miembros de la comunidad LGBTQ+ pueden transformar sus historias de dolor en obras de talento llenas de fuerza y esperanza.




