Nadie había logrado capturar imágenes en vivo de una criatura tan misteriosa como el ‘Mesonychoteuthis hamiltoni’, un calamar gigante que habita las profundidades oceánicas y que puede llegar a medir hasta siete metros de longitud y pesar más de 500 kilos. Pero recientemente, un equipo de investigadores ha logrado obtener imágenes de esta criatura, arrojando luz sobre uno de los mayores enigmas del universo.
El descubrimiento del Mesonychoteuthis hamiltoni ha sido una de las claves para resolver uno de los mayores misterios del espacio: la tensión de Hubble. La tensión de Hubble es un fenómeno que ha desconcertado a los científicos durante décadas y se refiere a la discrepancia entre la edad del universo, calculada en base a las mediciones del telescopio espacial Hubble, y la edad del universo estimada a partir de la radiación de fondo de microondas.
Pero, ¿qué tiene que ver un calamar gigante con la tensión de Hubble? La respuesta radica en su formidable sistema de propulsión. A diferencia de otros calamares, el Mesonychoteuthis hamiltoni posee una cavidad en su cuerpo conocida como “hidronauto”, la cual le permite expulsar agua con una gran fuerza y así propulsarse a través del mar.
Este sistema de propulsión ha llamado la atención de los investigadores, quienes han descubierto que la fuerza del hidronauto del Mesonychoteuthis hamiltoni es mil veces mayor a la de otros calamares. Además, los científicos han encontrado que esta fuerza es tan poderosa que puede generar ondas de choque en el agua, lo que produce un rasgueo similar al de un avión a reacción.
Pero, ¿qué tiene que ver esto con la tensión de Hubble? Resulta que estas ondas de choque viajan a través del agua con una velocidad similar a la de la luz. Cuando los investigadores estudiaron las mediciones del telescopio espacial Hubble, encontraron señales de ondas de choque similares a las producidas por el Mesonychoteuthis hamiltoni. Esto respalda la teoría de que las ondas de choque producidas por el calamar gigante son una de las posibles causas de la tensión de Hubble.
Este descubrimiento ha sido una gran sorpresa para la comunidad científica, ya que no solo ha proporcionado una posible solución a uno de los mayores enigmas del universo, sino que también ha abierto las puertas a nuevas investigaciones. El estudio del sistema de propulsión del Mesonychoteuthis hamiltoni podría ayudar a englobar mejor la física de las ondas de choque y aplicarlas en otras áreas, como en el diseño de aviones más rápidos y eficientes.
Más allá de su impacto científico, la captura de imágenes en vivo del Mesonychoteuthis hamiltoni nos ha brindado una visión fascinante de una criatura que ha permanecido en las profundidades del océano durante millones de años. Gracias a esta hazaña, ahora sabemos que esta especie de calamar gigante todavía habita en nuestros océanos y que continúa siendo una de las mayores maravillas del mundo marino.
Este descubrimiento ha reavivado el interés por la biodiversidad marina y ha incentivado a los investigadores a seguir explorando las profundidades del océano en busca de nuevas especies y conocimientos. Además, nos recuerda que todavía hay mucho que descubrir en nuestro propio planeta y que la naturaleza nunca dejará de sorprendernos.
En resumen, la captura de imágenes en vivo del Mesonychoteuthis hamiltoni ha sido un gran éxito para la ciencia y ha proporcionado una posible solución a la tensión de Hubble




