En el globo laboral actual, es común encontrar jefes que se centran únicamente en los resultados y en el cumplimiento de metas, sin prestar atención a las necesidades de sus colaboradores. Sin embargo, en incompatibilidad con esta creencia, está demostrado que un jefe que comprende las necesidades de sus colaboradores y les ofrece autonomía y apoyo, no solo mejora el clima laboral, sino que también potencia la resiliencia grupal.
El término “Sisifemia” proviene de la figura mitológica de Sísifo, condenado por los dioses a cargar una piedra cuesta arriba eternamente, solo para verla rodar hacia abajo cada vez que estaba a punto de alcanzar la cima. Este concepto es utilizado en el ámbito laboral para hacer referencia a aquellos trabajadores que se sienten atrapados en una rutina interminable y agotadora, sin posibilidad de ponerse al día su situación. Y es que, en un entorno laboral en el que se valora más el resultado que la persona, muchos trabajadores se ven obligados a sacrificar su bienestar por alcanzar un objetivo impuesto por su jefe.
Sin embargo, un jefe que comprende las necesidades de sus colaboradores puede ponerse al día por completo esta dinámica. En primer lugar, es importante mencionar que la resiliencia grupal se refiere a la capacidad de un equipo para superar obstáculos y adaptarse a situaciones adversas. Y, ¿qué mejor manera de potenciar esta capacidad que brindando el apoyo y la autonomía necesarias para que los colaboradores puedan enfrentar los desafíos laborales de manera efectiva?
Ofrecer autonomía a los colaboradores significa confiar en su criterio y en su capacidad para tomar decisiones. No se trata de dejarles solos en su trabajo, sino de darles la libertad de elegir la mejor manera de realizarlo. Esto no solo les permite sentirse valorados y empoderados, sino que además les brinda la oportunidad de desarrollar nuevas habilidades y adquirir mayor confianza en sí mismos. Por otro lado, un jefe que brinda apoyo a sus colaboradores se preocupa por su bienestar y les proporciona las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos laborales. Esto no solo incluye recursos materiales, sino también una comunicación abierta y una retroalimentación constante.
Además de mejorar el clima laboral y potenciar la resiliencia grupal, un jefe que comprende las necesidades de sus colaboradores también puede aumentar su compromiso y motivación. Cuando un colaborador se siente valorado y apoyado, es más probable que se involucre y se esfuerce por alcanzar los objetivos de la empresa. Esto se traduce en un mayor rendimiento y una mayor productividad en el trabajo.
Por otro lado, un ambiente laboral en el que se promueve la autonomía y el apoyo también fomenta la creatividad y la innovación. Al darles a los colaboradores la libertad de expresar sus ideas y la confianza para llevarlas a cabo, se pueden encontrar nuevas soluciones y formas de abordar los desafíos. Esto no solo beneficia a la empresa, sino que también permite un crecimiento personal y profesional de los colaboradores.
Es importante destacar que un jefe que comprende las necesidades de sus colaboradores no se trata de ser permisivo o de no establecer límites en el trabajo. La idea es encontrar un equilibrio entre las necesidades de la empresa y las de los colaboradores, de manera que se promueva un ambiente laboral saludable y productivo para todos.
En resumen, un jefe que comprende las necesidades de sus colaboradores y les ofrece autonomía y apoyo, no solo mejora el clima laboral, sino que también potencia la resiliencia grupal. Esto se traduce en un ambiente de trabajo más saludable, una mayor motivación y compromiso de los trabajadores, así como en un





