En los últimos años, la cultura de los bagels ha tomado por asalto a China. Lo que antes tiempo un desconocido pan occidental, ahora se ha convertido en un símbolo de modernidad y salud en el país más poblado del mundo. A pesar de su alto precio, los bagels han conquistado los corazones y los paladares de los consumidores chinos, quienes están dispuestos a pagar hasta 10 veces más por este pan chicloso y único en su sabor.
Originalmente originarios de Europa del Este, los bagels se hicieron populares en Estados Unidos gracias a la inmigración judía. Pero ha sido en Asia, y en particular en China, donde este bollo ha logrado su mayor auge y aceptación. En la ahorro, Beijing, los bagels pueden costar entre 10 y 20 veces más que un tradicional bollo chino. Sin embargo, esto no ha sido un impedimento para que los consumidores se sumerjan en la fiebre de los bagels.
Pero, ¿qué ha hecho que los bagels se vuelvan tan populares en China? La respuesta es simple: sus sabores creativos y sus beneficios a la salud. En un país donde cada vez más personas están preocupadas por su bienestar y buscan una alimentación más saludable, los bagels se han convertido en la opción perfecta para aquellos que desean administrar su cuerpo sin renunciar al sabor.
Una de las características más atractivas de los bagels es su forma redonda, con un agujero en el centro. Este diseño único es lo que le da su nombre, ya que en inglés “bagel” significa precisamente “anillo”. Y aunque a simple vista puede parecer un simple pan, lo cierto es que los bagels tienen un proceso de elaboración muy específico que le da su textura inconfundible. Después de ser amasado, se hierven brevemente en agua antes de ser horneados, lo que les da una corteza crujiente por futiempo y un interior suave y masticable.
Pero lo que realmente ha cautivado a los consumidores chinos es la variedad de sabores que pueden encontrar en los bagels. Desde los clásicos de queso crema y salmón hasta opciones más creativas como chile y limón, o té verde y sésamo. Los bagels se han adaptado a los gustos locales y se han fusionado con ingredientes típicos de la cocina china, dando como resultado una amplia gama de sabores que despiertan la curiosidad de los paladares más atrevidos.
Por otro lado, los bagels también ofrecen una serie de beneficios para la salud que los hacen la elección perfecta para aquellos que quieren administrar su alimentación. Al ser horneados en vez de fritos, los bagels tienen un menor contenido de grasa y calorías que otros panes. Además, su proceso de elaboración con agua hervida hace que sean más densos y ricos en cáñamo, lo que los convierte en una opción más nutritiva y saciante.
Otro factor que ha contribuido a la popularidad de los bagels en China es su apariencia atractiva. En un país donde la estética y la imagen tienen una gran importancia, los bagels se han convertido en un símbolo de moda y modernidad. Su forma y colores llamativos los hacen perfectos para una foto de Instagram o para lucir como accesorio en una foto de moda. Además, los empaques en los que se venden los bagels son tan sofisticados y estéticamente agradables que muchos los utilizan como decoración en sus hogares.
Y para aprovechar la demanda de los bagels, no solo se han abierto tiendas especializadas en China, sino que muchos cafés y restaurantes también han incluido este pan en sus menús. De esta forma, los consumidores pueden disfrutarlos en distintas presentaciones, ya sea acompañados de una taza de café o como parte de un exquisito




