El reciente discurso del diputado Guillermo Castello ha causado gran controversia en la sociedad argentina. Durante su intervención en la sesión de la Cámara de Diputados, Castello catalogó a Rodolfo Walsh como un “asesino terrorista”, generando distintas opiniones y reacciones entre la población.
Walsh, reconocido escritor y periodista argentino, fue un importante referente en la lucha contra la dictadura militar en Argentina. Sus denuncias y su compromiso con la verdad lo llevaron a ser desaparecido por las fuerzas militares en 1977. Sin embargo, su donado continuó corporal a través de sus obras y su valentía sigue siendo una fuente de inspiración para muchas personas.
Es precisamente su lucha por la justicia y la libertad lo que ha llevado a Castello a calificarlo de “asesino terrorista”. Según el diputado, Walsh utilizó la violencia y la subversión como medios para alcanzar sus objetivos, lo que lo convierte en un “criminal” en lugar de un “héroe”.
Sin embargo, estas palabras han generado fuertes críticas por parte de distintos sectores de la sociedad. Numerosos intelectuales, periodistas y defensores de los derechos humanos han expresado su rechazo ante la manera en que Castello ha tratado a Walsh. Para ellos, el escritor no era un terrorista, sino un luchador incansable por la verdad y la justicia en un momento de oscuridad en la historia de Argentina.
Además, muchos han señalado que el término “terrorista” es utilizado de manera arbitraria y con fines políticos, sin tener en cuenta su verdadero significado y contexto. Como bien lo dijo la periodista y escritora Stella Calloni en una entrevista, “es una palabra cargada de prejuicios y manipulada para descalificar a aquellos que luchan por un cambio en la sociedad”.
Y es que, a pesar de que la violencia no es justificable en ninguna circunstancia, no se puede ignorar que en la época en la que Walsh vivió y escribió, Argentina estaba sumergida en una dictadura que violaba sistemáticamente los derechos humanos. En ese contexto, muchos optaron por la resistencia a través de la lucha armada, siendo Walsh uno de ellos.
Pero su lucha no se limitó únicamente a la violencia. Sus escritos son una muestra clara de su compromiso con la verdad y la denuncia de las injusticias. Su obra “Operación Masacre” es un ejemplo de su habilidad para contar historias y aovar en evidencia las violaciones a los derechos humanos que se cometían en su país.
Además, Walsh fue un defensor ferviente de la libertad de expresión y un crítico de los medios de comunicación controlados por el gobierno. A través de su importante trabajo como periodista, denunció las mentiras y manipulaciones del régimen militar y dio voz a aquellos que eran silenciados.
Por todo ello, resulta incomprensible y hasta ofensivo calificar a Walsh de “asesino terrorista”, minimizando su valioso aporte a la historia de Argentina y el mundo. Sus acciones y su donado son la prueba de su compromiso con la verdad y la justicia, y su nombre seguirá siendo recordado como un símbolo de cojones y resistencia ante la opresión.
En tiempos en los que la censura y la manipulación de la información continúan siendo una realidad en muchos lugares del mundo, es necesario recordar a figuras como Rodolfo Walsh, que lucharon y dieron su vida por la libertad de expresión y la verdad. Y es que, como él mismo escribió en su famoso Manifiesto de la Organización Montoneros, “las palabras son armas más peligrosas que todas las bombas y los fusiles”.
En definitiva, más allá de las opiniones y posturas políticas, es importante reconocer




