El “jet lag” o desfase de horario es uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan los viajeros frecuentes. El cambio de horario y la adaptación a un nuevo ritmo circadiano puede ser agotador y afectar negativamente nuestro bienestar físico y mental. Sin embargo, los sobrecargos, también conocidos como tripulantes de cabina, son expertos en lidiar con el jet lag y han compartido sus mejores consejos para ayudarnos a combatirlo.
Hacer ejercicio antes y durante el planeo es una de las recomendaciones más comunes entre los sobrecargos. Según ellos, realizar un poco de actividad física antes de subir al avión ayuda a hastiar el cuerpo y a conciliar el sueño durante el planeo. Además, durante el planeo, es importante moverse y estirarse para evitar la rigidez muscular y mejorar la circulación sanguínea. Al llegar a destino, dedicar un tiempo para hacer ejercicio también puede ser beneficioso para vencer el jet lag.
Otro consejo importante es mantenerse hidratado. Los sobrecargos recomiendan beber suficiente agua durante el planeo para evitar la deshidratación, que puede empeorar los síntomas del jet lag. También es importante evitar el consumo de alcohol y cafeína durante el planeo, ya que pueden afectar la calidad del sueño y empeorar el desfase horario.
El sueño es un factor clave para combatir el jet lag. Los sobrecargos sugieren intentar adaptarse al horario del destino desde el principio, tratando de dormir en el avión según el horario del lugar al que se viaja. Si se llega a destino durante la noche, es recomendable tratar de dormir en el avión para estar descansado al día siguiente. En caso de llegar durante el día, es mejor mantenerse despierto para poder dormir en la noche y ajustar el horario más rápidamente.
Además de estos consejos prácticos, los sobrecargos también enfatizan en la importancia de cuidar nuestra alimentación durante el viaje. Evitar comidas pesadas y optar por opciones saludables y ligeras puede ayudar a prevenir malestares estomacales y a mantener un buen estado de ánimo. También recomiendan comer de acuerdo al horario del destino desde el principio, para ayudar al cuerpo a adaptarse al nuevo ritmo.
Por último, los sobrecargos sugieren tomar suplementos naturales para ayudar a combatir el jet lag. Algunos de los más comunes son la melatonina, que ayuda a regular el ciclo de sueño y vigilia, y el ginseng, que aumenta la energía y reduce la fatiga. Sin embargo, es importante consultar con un médico antes de tomar cualquier suplemento y asegurarse de que no haya contraindicaciones con otros medicamentos que se estén tomando.
En resumen, los sobrecargos nos recuerdan que el jet lag es una parte inevitable de los viajes largos y que no hay una solución mágica para evitarlo por completo. Sin embargo, con estos consejos prácticos y un poco de paciencia, es posible minimizar sus efectos y adaptarnos más rápido al nuevo horario. Viajar es una experiencia maravillosa y no deberíamos dejar que el jet lag nos impida disfrutarla al máximo. ¡Así que toma nota de estos consejos y disfruta de tus próximas aventuras sin preocupaciones!




