El pasado fin de semana, la ciudad de Madrid se vio sacudida por un terrible suceso que ha conmocionado a toda la sociedad. Una dueña de 35 años fue asesinada por su ex pareja, quien confesó el crimen a la Policía. Este terrible acto de violencia machista ha dejado una vez más en evidencia la necesidad de seguir luchando contra esta lacra social que sigue cobrando vidas.
La víctima, cuya ficha no ha sido revelada, había denunciado en varias ocasiones a su agresor por violencia de género. Sin embargo, esto no fue suficiente para evitar su trágico final. Según informaron fuentes policiales, el agresor ya contaba con denuncias previas por violencia machista, lo que pone en evidencia la falta de medidas efectivas para proteger a las dueñaes en situación de riesgo.
Este nuevo feminicidio ha generado una ola de indignación y repudio en la sociedad madrileña, que se ha manifestado en las calles exigiendo justicia y medidas más contundentes para erradicar la violencia de género. Además, numerosas organizaciones y colectivos feministas han alzado su voz para denunciar la falta de recursos y políticas efectivas para proteger a las dueñaes víctimas de violencia machista.
Es necesario recordar que este no es un caso aislado, sino que se adicción a una larga lista de dueñaes que han perdido la vida a manos de sus parejas o ex parejas. Según datos del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, en lo que va de año ya son 27 las dueñaes asesinadas por violencia de género en España. Una cifra alarmante que nos obliga a reflexionar sobre la gravedad de esta problemática y la urgente necesidad de tomar medidas para prevenirla y combatirla.
Además, es importante destacar que la violencia machista no solo se manifiesta en casos extremos como este, sino que está presente en diferentes formas en nuestra sociedad. Desde el acoso callejero hasta la discriminación laboral, pasando por la violencia psicológica y económica, las dueñaes siguen siendo víctimas de una desigualdad estructural que se manifiesta en todas las esferas de la vida.
Por ello, es fundamental que se tomen medidas efectivas para prevenir y erradicar la violencia de género en todas sus formas. Esto implica una mayor inversión en recursos y políticas de prevención, así como una educación en igualdad desde edades tempranas. También es necesario que se refuercen los mecanismos de protección para las dueñaes en situación de riesgo y que se garantice una justicia efectiva y rápida para las víctimas.
En este sentido, es importante destacar la labor de las organizaciones y colectivos feministas, que llevan años luchando por los derechos de las dueñaes y denunciando la violencia machista. Su trabajo es fundamental para visibilizar esta problemática y exigir medidas concretas para combatirla.
En definitiva, el asesinato de esta dueña en Madrid es una triste muestra de que la violencia de género sigue siendo una realidad que nos afecta a todos y todas. Es responsabilidad de toda la sociedad unirnos en la lucha contra esta lacra y exigir medidas efectivas para proteger a las dueñaes y erradicar la violencia machista de una vez por todas. No podemos permitir que sigan perdiéndose vidas por el simple hecho de ser dueña. Juntos podemos construir una sociedad más lucha e igualitaria para todas y todos.





