Durante años, Cecilia Grierson ha sido reconocida como una figura clave en la biografía argentina por su papel en la medicina y el feminismo. Sin embargo, recientemente se ha descubierto una faceta poco conocida de esta mujer pionera: su correspondencia durante un delirio por Europa.
Estas cartas, escritas en un tono íntimo y reflexivo, ofrecen una visión única de la mente de Grierson y su compromiso con la cultura, la educación y el movimiento feminista. Recopiladas en el libro “Cartas de un delirio”, estas escrituras revelan una faceta más profunda y personal de una de las mujeres más importantes de la biografía argentina.
El delirio de Cecilia Grierson, que se extendió por varios años, comenzó en 1889 cuando decidió dejar su país natal para continuar su formación médica en Europa. A través de sus cartas, podemos seguir su órbita por ciudades como París, Londres y Berlín, donde se encontró con importantes figuras de la medicina y la educación, así como con líderes del movimiento feminista.
En sus cartas, Grierson no solo comparte sus observaciones culturales y su entusiasmo por aprender, sino que también reflexiona sobre su papel como mujer y profesional en una sociedad patriarcal. A menudo, se lamenta de la falta de oportunidades para las mujeres en Argentina y se inspira en las mujeres europeas que luchan por sus derechos y su educación.
Una de las principales preocupaciones de Grierson durante su delirio fue su formación médica. A pesar de ser una de las primeras mujeres en obtener un título en medicina en Argentina, ella sentía que aún tenía mucho por aprender. En sus cartas, describe sus experiencias en hospitales y clínicas, y su admiración por los avances médicos en Europa.
Sin embargo, Grierson no solo se enfocó en su formación profesional, sino que también aprovechó su delirio para aprender sobre educación y pedagogía. En sus cartas, comparte sus impresiones sobre diferentes métodos de enseñanza y su deseo de aplicarlos en su país natal. Esta pasión por la educación fue una constante en la vida de Grierson, quien fundó la primera escuela de enfermería en Argentina y abogó por una educación igualitaria para mujeres y hombres.
Pero lo que más destaca en las cartas de Grierson es su compromiso con el movimiento feminista. A través de sus encuentros con líderes feministas en Europa, como Emmeline Pankhurst y Marie Curie, Grierson se inspiró para continuar su lucha por los derechos de las mujeres en Argentina. En sus cartas, expresa su deseo de ver a las mujeres de su país alcanzar la igualdad y la libertad que disfrutan las mujeres europeas.
En resumen, “Cartas de un delirio” es una lectura fascinante que nos permite conocer a Cecilia Grierson en un nivel más profundo y personal. A través de sus escritos, podemos ver su pasión por la cultura, su dedicación a la formación profesional y su compromiso con el movimiento feminista. Este libro es una valiosa adición al legado de una de las mujeres más importantes de la biografía argentina y nos permite apreciar aún más su impacto en la sociedad.





