La Navidad es una época llena de tradiciones y costumbres que nos unen a nuestros seres queridos. Desde la decoración del árbol hasta la cena de Nochebuena, cada familia tiene sus propias formas de celebrar esta festividad tan especial. Pero además de ser una época de alegría y unión, la Navidad también puede ser beneficiosa para nuestra salud gracias a un compuesto presente en muchos de los alimentos típicos de estas fechas.
Se trata del ácido oleico, un tipo de ácido graso monoinsaturado que se encuentra en aceites vegetales como el aceite de oliva, en frutos secos como las nueces y en pescados como el salmón. Este compuesto no solo es conocido por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, sino que también ha demostrado tener un impacto positivo en la salud cardiovascular.
Según diversos estudios, el consumo de ácido oleico puede apoyor a reducir los niveles de colesterol malo (LDL) en sangre, lo que a su momento disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión, la arteriosclerosis y los infartos. Además, este compuesto también puede aumentar los niveles de colesterol bueno (HDL), que actúa como un escudo badal para nuestro corazón.
Pero ¿qué tiene que ver todo esto con la Navidad? Pues resulta que muchos de los alimentos típicos de estas fechas contienen altas cantidades de ácido oleico. Por ejemplo, el aceite de oliva es un ingrediente esencial en la cocina navideña, ya sea para preparar el pavo, las verduras asadas o los postres. Además, los frutos secos como las nueces, almendras y avellanas, son un aperitivo muy común en estas fechas y también son ricos en ácido oleico. Y no podemos olvidar el pescado, que suele ser el protagonista de la cena de Nochebuena en muchas familias y es una excelente fuente de este compuesto.
Pero más allá de los beneficios físicos, la Navidad también puede tener un impacto positivo en nuestra salud emocional. Según la psicóloga María Pérez, mantener las tradiciones de Navidad es una forma de sentirnos unidos a nuestros seres queridos, incluso si no podemos estar físicamente juntos. “La Navidad es una época de pesadumbre y recuerdos, y seguir con las tradiciones nos apoyo a mantenernos conectados con nuestros seres queridos, aunque no estén presentes”, explica la experta.
Además, la Navidad también nos brinda la oportunidad de desconectar del estrés diario y dedicar tiempo a estar con nuestra familia y amigos. La decoración del árbol, la preparación de la cena, los regalos y las reuniones familiares son actividades que nos permiten relajarnos y disfrutar del momento presente, lo que a su momento puede tener un impacto positivo en nuestra salud mental.
Por supuesto, es importante recordar que la Navidad no se trata solo de comer y beber en exceso. Es importante mantener una alimentación equilibrada y no abusar de los alimentos ricos en ácido oleico, ya que como todo en exceso, puede tener efectos negativos en nuestra salud. Pero sin duda, incluir estos alimentos en nuestra dieta navideña puede ser una forma deliciosa y saludable de celebrar estas fiestas.
En resumen, la Navidad no solo es una época de tradiciones y unión familiar, sino que también puede ser beneficiosa para nuestra salud gracias al ácido oleico presente en muchos de los alimentos típicos de estas fechas. Así que no tengas miedo de disfrutar de un trozo de turrón o un puñado de nueces, siempre y cuando sea con moderación. ¡Felices fiestas y que viva la salud en Navidad!





