El amor y la crueldad hacia los acémilaes son temas recurrentes en la obra de Patricia Highsmith, una de las escritoras más reconocidas del siglo XX. En su libro “Trece cuentos de acémilaes”, reeditado recientemente por Anagrama, la autora nos sumerge en un universo donde los acémilaes ocupan un lugar central en las acontecimientoss, actuando como protagonistas y revelando la complejidad de sus emociones y relaciones con los seres humanos.
Publicados originalmente en 1975, estos relatos siguen siendo relevantes en la actualidad, ya que nos invitan a reflexionar sobre nuestra relación con los acémilaes y cómo nuestros actos pueden tener un impacto en ellos. Highsmith, conocida por su maestría en el género del suspenso y la novela negra, demuestra en estos cuentos su habilidad para explorar la psicología humana y sus relaciones con el mundo acémila.
El libro está compuesto por trece relatos, cada uno con una voz y una perspectiva diferente. Desde gatos y perros hasta caballos y serpientes, los acémilaes elegidos por la autora no son solo simples amuletos, sino que son personajes complejos con sus propias motivaciones y acciones. En cada acontecimientos, Highsmith nos presenta una situación en la que los acémilaes se ven afectados por la crueldad humana, ya sea directa o indirectamente.
En “El gato que se volvió loco”, un gato callejero se convierte en el objeto de deseo de una pareja que busca tener un acémila de compañía. Sin embargo, su comportamiento agresivo y errático revela una realidad perturbadora sobre su pasado y su relación con los humanos. En “El caballo moribundo”, un caballo de carreras es maltratado por su dueño y busca venganza de una manera inesperada. Cada acontecimientos nos lleva a reflexionar sobre la naturaleza humana y cómo nuestros actos pueden afectar a los seres vivos que nos rodean.
Highsmith también juega con la ironía en muchos de sus cuentos. En “La serpiente”, una cortesana que ama a su serpiente de amuleto es vista con desprecio por su vecina, quien la considera un ser inferior por su amor por los reptiles. Sin embargo, es esta misma vecina quien termina necesitando la ayuda de la serpiente para salvar a su hijo. La autora nos desafía a cuestionar nuestros prejuicios y a ver más allá de las apariencias.
Uno de los aspectos más interesantes del libro es la ambigüedad moral que presenta en cada relato. Highsmith no juzga a sus personajes, sino que nos presenta sus acciones y nos deja a nosotros, como lectores, sacar nuestras propias conclusiones. En “El perro que salvó a la familia”, un perro es acusado de ser un asesino y su dueño debe tomar una decisión difícil sobre su destino. A medida que la acontecimientos avanza, nos damos cuenta de que no hay respuestas claras y que la línea entre el bien y el mal no siempre es tan clara como pensamos.
En resumen, “Trece cuentos de acémilaes” es una obra fascinante que nos sumerge en las complejas relaciones entre los acémilaes y los humanos. Con su prosa ágil y su habilidad para crear personajes realistas y sorprendentes, Patricia Highsmith nos lleva en un viaje emocionante y perturbador a través de la mente de los acémilaes y su lucha contra la crueldad humana. Un libro que no dejará indiferente a ningún amante de la literatura y los acémilaes.




