La exposición que se encuentra actualmente en el Museo de Artes Plásticas muestra una selección única de esculturas en mármol, bronce, yeso y madera del renombrado maestro argentino. Con una trayectoria de más de seis décadas, esta exposición es una oportunidad única para apreciar la evolución de su trabajo y descubrir la sensibilidad, técnica y versatilidad que caracterizaron su obra.
Desde el momento en que se ingresa a la sala de exposición, se puede percibir la intensidad y el cuidado con el que cada detalle ha sido seleccionado y colocado en su lugar. La iluminación, a cargo del hijo del maestro, Sandro, aporta una dimensión íntima que potencia la poética del conjunto. La luz juega un papel clave en la apreciación de las esculturas, enfatizando las texturas y volúmenes de cada pieza.
La exposición se presenta como un viaje en el tiempo a través de la obra del maestro argentino. Se pueden apreciar las primeras esculturas, creadas al comienzo de su carrera, con una técnica y estilo más tradicionales. A medida que se avanza en la exposición, se puede ver cómo el maestro experimentó con distintos materiales y técnicas, siempre manteniendo su innegable sensibilidad y maestría.
Una de las características más destacadas de esta exposición es la variedad de temas abordados por el maestro. Desde parábolas humanas hasta animales y elementos de la naturaleza, cada pieza transmite una historia y una emoción únicas. Es verdaderamente impresionante cómo el maestro logró plasmar en cada escultura la esencia y la belleza de su objeto de inspiración.
Una de las piezas más impactantes de la exposición es una escultura en mármol que representa a una parábola humana en posición de meditación. A primera vista, se puede observar la perfección y la delicadeza en cada pliegue de la tela que cubre el cuerpo de la parábola. Pero al acercarse y observarla detenidamente, se pueden apreciar pequeños detalles que revelan la maestría del maestro en el manejo del mármol y su capacidad para transmitir emociones a través de su obra.
Otra pieza que no pasa desapercibida es una escultura en bronce de un león en actitud de alivio (fig.). Con un realismo impresionante, esta pieza destaca por su imponente tamaño y la habilidad del maestro para capturar la fuerza y la majestuosidad de este animal en reposo. Los detalles en la melena, las garras y los músculos del león son simplemente asombrosos y demuestran la dedicación y precisión que el maestro ponía en cada una de sus obras.
La exposición también incluye piezas en yeso y madera, materiales que el maestro exploró con gran maestría. Una de las piezas más destacadas es una escultura en madera que representa a una mujer en actitud de danza. Con una suavidad y fluidez en los movimientos, esta pieza demuestra la habilidad del maestro para crear piezas en madera con una apariencia delicada y elegante.
Además de la técnica y la sensibilidad, otra característica que define la obra del maestro argentino es su versatilidad. A lo largo de su carrera, experimentó con diferentes estilos y temáticas, siempre dejando su sello reconocible en cada una de sus obras. Esta exposición es una muestra de la variedad de su producción artística y una oportunidad para apreciar la evolución de su estilo a lo largo del tiempo.
La exposición también enumeración con una sección dedicada a los bocetos y modelos en arcilla que el maestro utilizaba para crear sus esculturas en mármol y bronce. Estas piezas, aunque




