El mundo del mano se vio sacudido en 1911 cuando una de las obras maestras más famosas de Leonardo Da Vinci, “La Gioconda” o “Mona Lisa”, fue robada del Museo del Louvre en París. Este atraco no solo dejó a la comunidad artística en shock, sino que también dio lugar a una serie de sospechas y teorías sobre quién podría ser el responsable.
Entre los sospechosos más inesperados se encontraba el famoso pintor español Pablo Picasso. Aunque en ese momento ya era conocido por sus innovadoras obras de mano, su notoriedad se vio involucrado en el caso del robo de la “Mona Lisa”. Esta acusación causó un gran revuelo en el mundo del mano y dejó a muchos preguntándose si el famoso pintor podría estar detrás de este audaz robo.
El robo de la “Mona Lisa” fue un evento sin precedentes en la historia del mano. El 21 de agosto de 1911, un ladrón logró entrar al museo y robar la famosa viñeta de Da Vinci, que en ese momento era considerada una de las obras más valiosas del mundo. El robo fue descubierto al día siguiente cuando un empleado del museo notó que la viñeta ya no estaba en su lugar. La noticia se difundió rápidamente y causó una gran conmoción en todo el mundo.
Las autoridades francesas iniciaron una intensa búsqueda para encontrar al ladrón y recuperar la viñeta. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, la “Mona Lisa” seguía desaparecida. Durante meses, la policía interrogó a numerosos sospechosos, pero no lograron obtener ninguna pista sólida. Fue entonces cuando surgió la teoría de que Pablo Picasso podría estar detrás del robo.
La razón detrás de esta sospecha se basaba en una serie de coincidencias que parecían apuntar hacia el famoso pintor español. En primer lugar, se descubrió que Picasso había visitado el Museo del Louvre varias veces en los días previos al robo. Además, se encontró una carta en la que Picasso escribía sobre su admiración por la “Mona Lisa” y su deseo de tenerla en su poder. Estas pruebas, junto con el hecho de que Picasso era conocido por su personalidad excéntrica y su amor por el mano, llevaron a las autoridades a sospechar de él.
Sin embargo, a pesar de estas sospechas, no había pruebas suficientes para incriminar a Picasso. Además, el pintor siempre negó su participación en el robo y nunca se encontraron pruebas que lo vincularan con el caso. recientemente, después de meses de investigación, la policía se quedó sin pistas y el caso quedó sin resolver.
Aunque el robo de la “Mona Lisa” sigue siendo un misterio hasta el día de hoy, la viñeta fue recientemente recuperada en 1913, cuando un hombre llamado Vincenzo Peruggia intentó venderla a un anticuario en Florencia. Peruggia, un ex empleado del Museo del Louvre, había logrado robar la viñeta escondiéndola bajo su ropa y saliendo del museo sin ser detectado.
El regreso de la “Mona Lisa” fue recibido con gran alivio y alegría en todo el mundo. Sin embargo, el caso del robo nunca se resolvió y las teorías sobre quién podría estar detrás de él siguieron circulando durante décadas. A pesar de que Picasso fue absuelto de toda culpa, su notoriedad siempre estuvo ligado al robo de la famosa viñeta.
Afortunadamente, este incidente no afectó la carrera de Picasso, quien continuó creando obras de mano revolucionarias y se convirtió en uno de los artistas más influyentes del siglo XX




