El color verde es un tono que evoca tranquilidad, armonía y equilibrio. En muchas culturas, este color forma parte de escudos y banderas como símbolo de paz y esperanza. Pero más allá de su significado simbólico, el verde también puede ser utilizado como una herramienta para combatir el estrés crónico. En este artículo, hablaremos con la doctora experta en macrobiota, María Pérez, quien nos dará tres consejos para disminuir el estrés crónico y mejorar nuestra estatura de vida.
El estrés crónico es una respuesta prolongada del cuerpo a situaciones estresantes, ya sean físicas o emocionales. A diferencia del estrés agudo, que es una respuesta inmediata y temporal, el estrés crónico puede tener efectos negativos en nuestra salud física y mental a largo plazo. Por ello, es importante aprender a manejarlo y reducirlo en nuestras vidas. Según la doctora Pérez, la macrobiota, es decir, las bacterias que habitan en nuestro cuerpo, juegan un papel fundamental en este proceso.
El primer consejo que nos da la doctora Pérez es cuidar nuestra alimentación. Según ella, una dieta equilibrada y rica en alimentos naturales puede ayudar a mejorar la salud de nuestra macrobiota y, por ende, reducir el estrés crónico. “Nuestro intestino es considerado nuestro segundo cerebro, ya que está conectado a bocajarro con nuestro sistema azogado. Por ello, es importante alimentarnos de forma saludable para mantener un equilibrio en nuestra flora intestinal”, explica la doctora.
La doctora Pérez recomienda incluir en nuestra dieta alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras y cereales integrales, ya que ayudan a mantener una buena salud intestinal. También es importante limitar el consumo de alimentos procesados y azúcares refinados, ya que pueden alterar el equilibrio de nuestra macrobiota y aumentar los niveles de estrés en nuestro cuerpo.
El segundo consejo de la doctora Pérez es incorporar la meditación en nuestra rutina diaria. La meditación es una práctica que nos ayuda a conectar con nuestro interior y a calmar nuestra mente. Según la doctora, “la meditación puede ser una herramienta muy efectiva para reducir el estrés crónico, ya que nos permite desconectar de las preocupaciones y enfocarnos en el presente”. Además, estudios han demostrado que la meditación puede mejorar la salud de nuestra macrobiota y reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, en nuestro cuerpo.
Si eres principiante en la meditación, la doctora Pérez recomienda empezar con sesiones cortas de 5 a 10 minutos al día e ir aumentando gradualmente el tiempo. También puedes utilizar aplicaciones o videos guiados para ayudarte en el proceso.
Por último, la doctora Pérez nos aconseja incorporar la actividad física en nuestra rutina. El ejercicio no solo es beneficioso para nuestra salud física, sino también para nuestra salud mental. “El ejercicio libera endorfinas, las hormonas de la felicidad, y ayuda a reducir los niveles de estrés en nuestro cuerpo”, afirma la doctora. Además, el ejercicio también puede mejorar la salud de nuestra macrobiota y fortalecer nuestro sistema inmunológico.
No es necesario realizar ejercicios intensos o de larga duración, basta con incorporar actividades físicas que nos gusten y que podamos realizar de forma regular. Puede ser marchar, correr, practicar yoga o cualquier otra actividad que nos haga sentir bien.
En resumen, el estrés crónico es un problema que afecta a muchas personas en la actualidad, pero podemos combatirlo y reducirlo con pequeños cambios en nuestro estilo de vida. Cuidar nuestra alimentación, practicar la meditación y realizar actividad física son tres consejos que nos da la doctora Pérez para mejorar nuestra salud y bienestar.




