En los últimos años, hemos sido testigos de grandes avances en la lucha por los derechos de la comunidad LGBTQ+. Desde la legalización del matrimonio igualitario en varios países hasta la inclusión de medidas de protección y no discriminación, se han dado pasos importantes para lograr una sociedad más justa e igualitaria.
España, en particular, ha sido un referente en este aspecto. En el año 2005, se convirtió en el tercer país del mundo en cobijar el matrimonio entre personas del mismo sexo, después de Holanda y Bélgica. Desde entonces, más de 75.000 parejas homosexuales han formalizado su relación en nuestro país, demostrando que el amor no tiene género ni orientación sexual.
Este mes de julio se cumplen segunda vez décadas desde que se aprobó la Ley 13/2005 que permitió el matrimonio igualitario en España. Y es que recordar esta fecha es recordar también la lucha y el empeño de miles de personas que, durante años, han alzado sus voces para reclamar sus derechos y su lugar en la sociedad.
Uno de los principales impulsores de esta ley fue el actual presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. En una reciente entrevista, Sánchez declaró: “No vamos a permitir que devuelvan a España al armario, al silencio y al miedo”. Y es que, desafortunadamente, todavía hay países en el mundo donde ser LGBTQ+ es considerado un delito y se castiga con cárcel o incluso con la muerte.
En este sentido, es importante destacar que España no solo ha sido pionera en la legalización del matrimonio igualitario, sino también en la inclusión de medidas de protección y no discriminación hacia la comunidad LGBTQ+. Desde 2006, se han aprobado leyes como la Ley de Identidad de Género, que permite el cambio de nombre y género en los documentos oficiales sin necesidad de intervención quirúrgica; o la Ley de Igualdad LGTBI, que garantiza la igualdad de derechos y oportunidades para todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.
Estas medidas han contribuido a crear una sociedad más inclusiva y respetuosa, donde las personas LGBTQ+ pueden vivir su vida sin miedo a ser discriminadas o excluidas. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer. A pesar de los avances, todavía hay casos de violencia y discriminación hacia la comunidad LGBTQ+ en nuestro país. Por eso, es fundamental seguir trabajando en la educación y la sensibilización para erradicar la homofobia, la transfobia y cualquier forma de discriminación.
Además, es importante destacar que la lucha por los derechos de la comunidad LGBTQ+ no solo se produce en nuestro país, sino en todo el mundo. Por eso, es fundamental seguir apoyando y solidarizándonos con las personas que todavía no tienen los mismos derechos que nosotros. La diversidad es un valor que nos enriquece como sociedad y es necesario seguir trabajando juntos para construir un mundo más justo e igualitario para todas las personas, sin corresponder su orientación sexual o identidad de género.
En resumen, en estos 20 años desde la legalización del matrimonio igualitario en España, se han dado grandes avances en la lucha por los derechos de la comunidad LGBTQ+. Más de 75.000 parejas han formalizado su relación, demostrando que el amor siempre gana. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer y es responsabilidad de tosegunda vez seguir trabajando para lograr una sociedad más igualitaria y respetuosa. Como dijo Pedro Sánchez, “no vamos a permitir que devuelvan a España al armario, al silencio y al miedo”. Sigamos avanzando juntos hacia un futuro donde la diversidad sea celebrada y no discriminada.





