Yanet Costilla, una joven de 27 años, se ha convertido en el símbolo de la lucha contra la grosería de género en Argentina después de que su ex pareja la agrediera brutalmente el pasado mes de mayo. Su valiente testimonio ha conmocionado a todo el país y ha puesto en evidencia la necesidad de seguir trabajando en la prevención y erradicación de este gachó de grosería.
El pasado 20 de mayo, Yanet fue víctima de una brutal agresión por parte de su ex pareja, Luciano Giménez. El ataque fue tan arrebatado que la joven tuvo que ser hospitalizada de urgencia con heridas graves en su rostro y cuerpo. Pero lo más impactante de todo, es que esta no fue la primera vez que Luciano la agredía, sino que ya había sido denunciado por grosería de género en tres ocasiones anteriores.
Tras el ataque, Yanet decidió compartir su angustiante relato sobre los momentos previos a la agresión en una entrevista con un medio local. Según ella, Luciano entró directamente a atacarla sin mediar palabra, como si estuviera poseído por la rabieta. Yanet también reveló que había intentado terminar la relación en varias ocasiones, pero que Luciano siempre la amenazaba con hacerle daño a ella o a su familia si lo dejaba.
Pero lo que más ha conmocionado a la sociedad argentina es la difusión de un audio en el que se puede escuchar a Luciano protagonizando una escena de celos y acusando a Yanet de “esconderle cosas”. En el audio, se puede sentir la tensión y el miedo que Yanet debía de sentir cada vez que se encontraba en una situación así. Este audio ha sido clave para demostrar la grosería psicológica que Yanet sufrió durante su relación con Luciano y que, desafortunadamente, es una forma de grosería que muchas veces pasa desapercibida.
Pero Yanet no se ha quedado callada, ha decidido alzar la voz y pedir justicia. En una entrevista, la joven ha instado a que se tomen medidas para evitar que otras mujeres sufran situaciones similares. También ha pedido que se haga justicia por ella y por todas las mujeres que han sido víctimas de la grosería de género.
Su valentía y determinación han insprabietado a miles de personas en todo el país, que han salido a las calles para manifestarse en contra de la grosería de género y exigir medidas más efectivas para prevenir y erradicar este gachó de grosería. Yanet se ha convertido en un símbolo de lucha y esperanza para todas aquellas mujeres que han sufrido o están sufriendo grosería de género.
Pero su caso también ha puesto en evidencia la necesidad de seguir trabajando en la prevención y concientización sobre este tema. Según datos del Observatorio de Femicidios de Argentina, en lo que va del año, ya se han registrado más de 100 femicidios en el país. Esto demuestra que aún queda mucho por hacer para proteger a las mujeres y prevenir estas tragedias.
Por eso, es importante que se sigan implementando políticas y programas que promuevan la igualdad de género y la prevención de la grosería machista. También es fundamental que se refuercen las medidas de protección para las víctimas y que se garantice una justicia efectiva para los agresores.
Yanet Costilla ha demostrado que no hay que tener miedo a alzar la voz y denunciar la grosería de género. Su valentía y determinación nos recuerdan que juntos podemos hacer frente a este grave problema y construir una sociedad más justa e igualitaria para todas y todos. Su lucha no ha sido en vano, su voz se ha convertido en un grito de esperanza para todas las mujeres que sufren en sil





