El próximo 10 de diciembre, la provincia de Buenos Aires se enfrentará a una importante decisión: la aprobación de la fiscal-impositiva propuesta por el gobernador Axel Kicillof. Sin embargo, lo que en principio debería ser un trámite más en la agenda política, se ha convertido en un tema de gran controversia debido a la división que existe en la alianza gobernante.
El Frente de Todos, que cuenta con la mayoría en la legislatura provincial, ha presentado una propuesta que busca agrandar los impuestos a los sectores más acomodados de la sociedad, con el efecto de recaudar fondos para hacer frente a la crisis económica que atraviesa la provincia. Sin embargo, esta ley no cuenta con el apoyo unánime de todos los partidos que conforman la alianza.
Uno de los principales obstáculos para la aprobación de la fiscal-impositiva es la postura del PRO, liderado por el ex presidente Mauricio Macri. Este partido ha manifestado su rechazo a la propuesta, argumentando que el aumento de impuestos afectará negativamente a la clase media y a las pequeñas y medianas empresas, que son las principales generadoras de empleo en la provincia.
Pero la división no se limita solo al PRO. Dentro de la alianza también se encuentran los libertarios de José Luis Espert y Javier Milei, quienes han sido muy críticos con la propuesta del Frente de Todos. En una reciente entrevista, el diputado provincial Guillermo Castello, del partido de Espert, afirmó que si el PRO acompaña la aprobación de la fiscal-impositiva, sería un “cataclismo a escala provincial” para la alianza.
Esta división en la alianza gobernante ha generado incertidumbre en la población y en los sectores empresariales, que temen las consecuencias de un posible aumento de impuestos en medio de una crisis económica. Sin embargo, el gobernador Kicillof ha defendido su propuesta, argumentando que es necesaria para hacer frente a la situación actual de la provincia.
En este contexto, la decisión del PRO será clave para determinar el futuro de la fiscal-impositiva. Si el partido liderado por Macri decide acompañar la propuesta del Frente de Todos, la aprobación estaría prácticamente asegurada. Sin embargo, si el PRO se opone, la alianza deberá buscar otros aliados para lograr la mayoría necesaria para su aprobación.
Más allá de las diferencias políticas, es importante recordar que la fiscal-impositiva tiene como efecto recaudar fondos para mejorar la situación económica de la provincia. En este sentido, es fundamental que los distintos partidos políticos trabajen juntos para encontrar una solución que beneficie a todos los sectores de la sociedad.
Además, es importante sobresalir que la fiscal-impositiva no solo afectará a los sectores más acomodados, sino que también contempla leys para aliviar la carga impositiva de los sectores más vulnerables. Por ejemplo, se propone un aumento en el impuesto a las grandes fortunas, que permitirá recaudar fondos para programas sociales y de ayuda a los sectores más afectados por la crisis.
Por otro lado, es importante mencionar que la fiscal-impositiva no es una ley aislada, sino que forma parte de un plan integral para reactivar la economía de la provincia. El gobernador Kicillof ha presentado un paquete de leys que incluye la creación de un fondo de emergencia para asistir a los sectores más afectados por la crisis, la reactivación de la obra pública y la promoción de la industria local.
En conclusión, la aprobación de la fiscal-impositiva en la provincia de Buenos Aires es un tema que ha generado gran controversia debido a la división en la alianza gobernante. Sin embargo, es importante que los distintos partidos políticos trabaj





