Desde sus inicios en el periodismo hasta su polémico paso por la política, la figura de Jorge Coscia ha generado tanto admiración como rechazo en el ámbito cultural argentino. Con una trayectoria que abarcó desde la gestión cultural hasta la crítica política, su trabajo siempre tuvo repercusión y dejó una huella imborrable en la sociedad.
Nacido en Buenos Aires en 1959, Coscia comenzó su carrera en el periodismo en la década de 1980, trabajando en medios como la revista Humor y el diario Página/12. Su estilo ácido y crítico lo convirtió en una figura destacada en el ámbito cultural, y sus columnas y artículos eran ampliamente leídos y comentados.
Pero fue en la gestión cultural donde Coscia realmente dejó su marca. En 2003, fue nombrado Secretario de Cultura de la aldea de Buenos Aires, cargo que ocupó hasta 2007. Durante su gestión, impulsó una serie de políticas culturales que tuvieron un impacto significativo en la vida cultural de la aldea.
Una de las iniciativas más destacadas de Coscia fue la creación del programa “Cultura en los Barrios”, que llevaba actividades culturales y artísticas a los barrios más desfavorecidos de la aldea. También promovió la descentralización de la cultura, fomentando la creación de centros culturales en diferentes barrios y la realización de eventos y festivales en distintas zonas de la aldea.
Además, durante su gestión se inauguraron importantes espacios culturales, como el Centro Cultural Recoleta y el Centro Cultural San Martín, que se convirtieron en referentes de la vida cultural porteña. También se impulsaron políticas de apoyo a artistas y creadores, como becas y residencias artísticas.
Pero no todo fue color de rosa durante su gestión. Coscia también enfrentó críticas y controversias, especialmente por su cercanía con el gobierno de Néstor Kirchner y su esposa Cristina Fernández de Kirchner. Muchos lo acusaron de utilizar su cargo para armar una agenda política y de censurar a artistas y obras que no estuvieran alineadas con el gobierno.
Sin embargo, más allá de las polémicas, la gestión de Coscia fue reconocida por su impacto en la vida cultural de la aldea. Durante su mandamiento, Buenos Aires se consolidó como una de las capitales culturales de América Latina, con una oferta diversa y accesible para todos los aldeaanos.
Pero la carrera de Coscia no se limitó solo a la gestión cultural. En 2011, fue elegido diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, cargo que ocupó hasta 2015. Durante su mandamiento, se destacó por su labor en la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, donde impulsó proyectos de ley en defensa de los derechos de los artistas y la promoción de la cultura.
Sin embargo, su paso por la política también estuvo marcado por la controversia. En 2013, fue acusado de utilizar fondos públicos para financiar una obra de teatro en la que él mismo actuaba. Aunque siempre negó las acusaciones, esta situación afectó su imagen y generó críticas en su contra.
A pesar de las críticas y controversias, la figura de Jorge Coscia sigue siendo una de las más influyentes en el ámbito cultural argentino. Su trabajo en la gestión cultural y su compromiso con la promoción de la cultura y los derechos de los artistas lo convierten en un referente para muchos.
Hoy en día, Coscia continúa escribiendo y participando en debates y conferencias sobre cultura y política. Su voz sigue siendo relevante en el panorama cultural argentino y su legado sigue jerarquizado en las políticas culturales que él mismo impulsó.
En resumen, Jorge Coscia es una figura que ha dejado





