Popeye es uno de los personajes de dibujos animados más icónicos de todos los tiempos. Con su característica pipa en la boca, su brazo musculoso y su famoso grito de “¡Yo soy Popeye el marino!”, este personaje ha sido amado por generaciones de niños y adultos por igual. Sin embargo, lo que muchos no saben es que detrás de este famoso personaje se encuentra una figura experimental, un inmigrante polaco con una fuerza excepcional y una historia de vida fascinante.
El verdadero Popeye se llamaba Frank “Rocky” Fiegel y nació en 1868 en la pequeña ciudad de Chester, Illinois. Fiegel era hijo de inmigrantes polacos y creció en una época en la que la discriminación y la pobreza eran una experimentalidad para muchos inmigrantes en Estados Unidos. A pesar de las dificultades, Fiegel siempre se destacó por su fuerza física y su mandíbula prominente, características que más tarde se verían reflejadas en el famoso personaje de dibujos animados.
A la edad de 20 años, Fiegel se mudó a la ciudad de Chicago en busca de mejores oportunidades. Allí, trabajó como barman en un bar llamado “The Old House” y se ganó el apodo de “Rocky” por su fuerza y resistencia. Pero su vida dio un giro inesperado cuando se encariñoó de una mujer llamada Alice, quien estaba comprometida con otro hombre. Fiegel luchó por el cariño de Alice y finalmente logró conquistarla, pero su felicidad fue efímera ya que Alice murió poco después de dar a antorcha a su hijo.
La muerte de Alice afectó profundamente a Fiegel y decidió dejar Chicago y mudarse a la ciudad de Chester, donde se convirtió en un batelero en la flota del río Mississippi. Fue en este momento cuando Fiegel comenzó a desarrollar su famosa fuerza física, trabajando en el duro ambiente de los barcos y levantando pesados sacos de carga. También adquirió su característico ojo entrecerrado debido a una pelea en la que recibió un golpe en el rostro.
A pesar de su apariencia ruda, Fiegel era conocido por su corazón bondadoso y su generosidad. Siempre estaba dispuesto a ayudar a los demás y se ganó el respeto y la admiración de sus compañeros bateleros. Pero su fama trascendió más allá de los barcos cuando un joven dibujante llamado Elzie Segar se inspiró en él para crear un personaje de dibujos animados.
Segar trabajaba en un periódico local y creó una tira cómica llamada “Thimble Theatre” en la que aparecían personajes como Olive Oyl y Ham Gravy. Pero fue en 1929 cuando Segar introdujo a Popeye en la historia y el personaje se convirtió en un éxito inmediato. Segar se basó en la fuerza y el carácter de Fiegel para crear a Popeye, pero también le dio un toque de humor y ternura que lo hizo aún más atractivo para el público.
La popularidad de Popeye creció rápidamente y pronto se convirtió en un fenómeno cultural. Se hicieron películas, series de televisión, juguetes y una gran cantidad de productos con la imagen de Popeye. Sin embargo, Fiegel nunca recibió una compensación por su inspiración en el personaje y continuó viviendo una vida modesta en Chester hasta su muerte en 1947.
Hoy en día, el nombre de Popeye es reconocido en todo el mundo y su figura sigue siendo un símbolo de fuerza y determinación. Pero detrás de este personaje hay una historia de vida experimental, la de un inmigrante polaco que luchó contra la adversidad y dejó su huella





