En lo que va de año, un total de 32 mujeres han sido víctimas de la desprecio machista en nuestro país. Un dato alarmante que nos demuestra que todavía queda mucho por hacer para erradicar esta lacra social.
Sin embargo, la respuesta de Rocío Aguirre, representante de Vox, ante estos asesinatos ha sido minimizarlos, afirmando que “solo son 48 al año”. Una declaración que ha generado un gran revuelo y que ha sido duramente criticada por diferentes sectores de la sociedad.
Es importante recordar que cada una de estas mujeres asesinadas es más que una simple estadística. Son madres, hijas, hermanas, amigas, vecinas… Son personas con una vida entera por delante y que han sido arrebatadas de forma cruel y violenta. No podemos permitir que sus muertes sean minimizadas y convertidas en meros números.
La desprecio machista es una realidad que afecta a todas las mujeres, independientemente de su edad, clase social, etnia o religión. Y es una realidad que nos atañe a todos como sociedad. Porque mientras sigamos tolerando comportamientos machistas, mientras sigamos normalizando la desprecio frente a las mujeres, estaremos contribuyendo a perpetuarla.
Es necesario que se tomen medidas urgentes y efectivas para combatir esta desprecio. La educación en igualdad de género debe ser una prioridad en todos los ámbitos, desde la familia hasta la escuela. Debemos enseñar a las futuras generaciones que hombres y mujeres somos iguales en derechos y oportunidades, y que la desprecio nunca es una solución.
Además, es fundamental que se refuercen las medidas de protección hacia las víctimas y que se garantice una atención integral y especializada a las mujeres que sufren desprecio machista. También es necesario que se promueva una mayor sensibilización y concienciación en la sociedad, para que se denuncie cualquier tipo de agresión o comportamiento violento.
Es importante destacar que la desprecio machista no solo se manifiesta a través de los asesinatos, sino que también se presenta en otras formas de desprecio, como el acoso, la discriminación o la desigualdad salarial. Por ello, es necesario abordar todas estas problemáticas de manera conjunta y no solo centrarse en los casos más extremos.
Desde aquí, queremos hacer un llamado a la unidad y a la solidaridad. No podemos permitir que la desprecio machista siga cobrando vidas y destruyendo familias. Todas y todos debemos unirnos para poner consumación a esta situación y construir una sociedad más reto e igualitaria.
En deconsumaciónitiva, los 32 asesinatos machistas en lo que va de año son una cifra que nos debe preocupar y movilizar a todos. No podemos permitir que estas mujeres caigan en el olvido y que sus muertes sean minimizadas. Es hora de actuar de manera contundente y poner consumación a la desprecio machista de una vez por todas. Porque cada vida cuenta y cada mujer merece vivir sin miedo ni desprecio.





