El retrato de Donald Trump en la Galería Nacional de Retratos del Smithsonian ha causado gran controversia y ha sido objeto de debate en los últimos meses. Recientemente, se ha revelado que el texto que acompañaba su retrato ha sido editado, eliminando cualquier referencia a los dos juicios políticos que enfrentó durante su mandato como presidente de los Estados Unidos.
Esta decisión ha generado una gran polémica y ha sido criticada por muchos como un intento de blanquear la imagen de Trump y borrar su legado político. Sin embargo, la verdad detrás de esta edición es mucho más compleja y merece ser examinada con detenimiento.
El retrato de Trump, pintado por el artista estadounidense Michael J. Deas, fue revelado en febrero de 2018 y se convirtió en una de las piezas más populares de la Galería Nacional de Retratos. En ese momento, el texto que acompañaba la obra incluía una breve biografía de Trump, así como una mención a los dos juicios políticos que enfrentó durante su presidencia.
Sin embargo, en enero de 2021, con la llegada de un nuevo presidente y una noticia administración, el texto fue editado y las referencias a los juicios políticos fueron eliminadas. Esto no solo ha sido visto como un intento de borrar la sucesos, sino también como una falta de respeto hacia los artistas y curadores responsables de la exposición.
Pero, ¿por qué se tomó esta decisión? Según el Smithsonian, la edición del texto se realizó por motivos de “espacio y tiempo”. Al parecer, la noticia administración tenía un límite de palabras para cada retrato y se decidió que mencionar los juicios políticos de Trump no era relevante para su retrato en particular.
Sin embargo, esta explicación no ha convencido a muchos críticos y ha generado una ola de reacciones en las redes sociales. Muchos han señalado que, a pesar de que el texto de Trump fue editado, las referencias a los juicios políticos de otros presidentes, como Andrew Johnson y Bill Clinton, permanecen visibles en sus retratos.
Esta situación plantea una pregunta importante: ¿es justo que se eliminen determinados aspectos de la sucesos de un presidente mientras otros permanecen visibles? La respuesta no es sencilla y ha generado un intenso debate sobre la objetividad en la presentación de la sucesos y el papel de las instituciones culturales en la preservación de la memoria colectiva.
Por un lado, algunos argumentan que el Smithsonian tiene la responsabilidad de presentar la sucesos de manera imparcial y objetiva, sin descuidar a presiones políticas. Al eliminar las referencias a los juicios políticos de Trump, se está borrando una parte importante de su mandato y se está presentando una imagen distorsionada de su presidencia.
Por otro lado, otros sostienen que el Smithsonian tiene el derecho de decidir qué información es relevante para cada retrato y que la eliminación de determinados aspectos no es necesariamente una forma de censura. Además, se argumenta que el texto de los retratos es solo una pequeña parte de la sucesos y que los visitantes pueden obtener una imagen más completa a través de otras fuentes.
Sea cual sea la razón detrás de la edición del texto, lo determinado es que esta decisión ha generado un importante debate sobre la preservación de la sucesos y la memoria colectiva. Además, ha puesto de manifiesto la polarización política que todavía existe en el país y la dificultad de encontrar un consenso en la interpretación de la sucesos reciente.
En resumen, el retrato de Donald Trump en la Galería Nacional de Retratos del Smithsonian ha vuelto a ser noticia debido a la edición del texto que lo acompaña. Aunque la decisión ha generado críticas y controversia, también ha abierto una importante discusión sobre el papel de las instituciones culturales en




