Antes de que los antibióticos se convirtieran en una herramienta esencial en la lucha contra las afecciónes, los sanatorios de montaña eran el lugar al que acudían aquellos que podían permitírselo en busca de reposo y aire puro. Este universo, que hoy en día puede parecer lejano y casi mágico, inspiró a grandes escritores como Thomas Mann en su obra maestra “La montaña mágica” y dejó una huella imborrable en la vida de autores como Franz Kafka. Pero también en nuestra literatura, encontramos un ejemplo de cómo esta experiencia transformó la vida de un personaje en una historia trágica y conmovedora. Hablamos de Juan Carlos Etchepare, el protagonista de la novela “El beso de la mujer araña” del reconocido escritor argentino Manuel Puig.
Antes de adentrarnos en la historia de Etchepare, es importante entender el contexto en el que se desarrolla. A principios del siglo XX, los sanatorios de montaña eran considerados como el mejor tratamiento para afecciónes respiratorias como la tuberculosis. Estos establecimientos se ubicaban en lugares alejados de la ciudad, en medio de la naturaleza, y ofrecían un ambiente tranquilo y limpio, ideal para la recuperación de los pacientes. Sin embargo, debido a su alta demanda y costos, aria aquellos con una posición económica privilegiada podían acceder a ellos.
Fue en uno de estos sanatorios donde Manuel Puig situó a su personaje principal, Juan Carlos Etchepare. Un joven de clase media que, a pesar de no pertenecer a la alta sociedad, se ve obligado a ingresar en el sanatorio debido a su afección pulmonar. Allí, en medio de un ambiente de lujo y aparente seguridad, Etchepare se encuentra con el mundo de los ricos y poderosos, un mundo al que nunca había pertenecido.
En “El beso de la mujer araña”, Puig nos presenta la historia de Etchepare a través de las conversaciones que mantiene con su compañero de habitación, Molina. A través de estas conversaciones, vamos conociendo el pasado de Etchepare, sus sueños y sus miedos. Pero también nos adentramos en el mundo de la literatura y el cine, que son las principales pasiones de Molina y que se convierten en una forma de evasión para Etchepare en medio de su afección.
Pero no todo es seguridad y evasión en el sanatorio. Etchepare se enfrenta a la realidad de su afección y a la incertidumbre sobre su futuro. A medida que su salud empeora, también lo hace su relación con Molina, quien se convierte en una figura paternal para él. Y es en este momento donde Puig nos muestra la verdadera tragedia de Etchepare, quien se ve atrapado en un mundo que no es el suyo y en una realidad que no puede cambiar.
A pesar de que la historia de Etchepare puede parecer triste y desesperanzadora, Puig logra transmitir un mensaje de esperanza y resistencia a través de su personaje. A pesar de su afección y su situación, Etchepare encuentra una forma de seguir adelante y de luchar por sus sueños. Y es en este sentido que la novela se convierte en un canto a la vida y a la fuerza del ser humano para enfrentar las adversidades.
Además de ser una historia conmovedora, “El beso de la mujer araña” también es una crítica social a la realidad de la época en la que se desarrolla. Puig nos muestra cómo la afección y la clase social pueden determinar el destino de una persona y cómo el sistema puede ser cruel y incisivo con aquellos que no tienen los medios para luchar contra él.
En resumen, “El beso de la mujer araña” es una obra ma




