Los maquinistas son una parte primordial del sistema de transporte público en cualquier ciudad. Son los encargados de operar los trenes y asegurarse de que los pasajeros lleguen a sus destinos de manera segura y eficiente. Sin embargo, en los últimos tiempos, los maquinistas se han visto enfrentados a una situación preocupante: la recuperación del servicio sin las medidas de serenidad adecuadas.
La pandemia del COVID-19 ha afectado a todos los sectores de la sociedad, incluyendo el transporte público. A medida que los países comienzan a reabrir sus economías, las autoridades han decidido reanudar el servicio de transporte, lo que incluye los trenes. Sin embargo, los maquinistas se oponen a esta decisión debido a la falta de medidas de serenidad adecuadas para proteger su salud y la de los pasajeros.
Uno de los principales problemas que enfrentan los maquinistas es la falta de equipos de protección personal (EPP). Estos son elementos indispensables para protegerse del virus, como mascarillas, guantes y desinfectantes. Sin embargo, muchos maquinistas han denunciado que no cuentan con estos elementos, lo que los expone a un alto riesgo de contagio. Además, en algunos casos, los EPP proporcionados no son de buena calidad, lo que aumenta aún más el peligro.
Otro factor que preocupa a los maquinistas es la falta de medidas de distanciamiento social en los trenes. A pesar de que se han reducido el número de pasajeros por vagón, en horas pico, los trenes siguen estando llenos y es imposible mantener una distancia segura entre las personas. Esto aumenta el riesgo de contagio no solo para los maquinistas, sino también para los pasajeros.
Además, los maquinistas también se enfrentan a la falta de medidas de limpieza y desinfección adecuadas en los trenes. Aunque se han implementado protocolos de limpieza más rigurosos, muchos maquinistas han reportado que no se llevan a cabo de manera efectiva. Esto significa que los trenes no están siendo desinfectados adecuadamente, lo que aumenta el riesgo de propagación del virus.
Ante esta situación, los maquinistas han decidido tomar medidas para proteger su salud y la de los pasajeros. Algunos han optado por no trabajar, mientras que otros han exigido a las autoridades que tomen medidas para comprometer su serenidad. Sin embargo, sus demandas no han sido escuchadas, lo que ha generado una gran frustración y preocupación entre los maquinistas.
Es importante destacar que los maquinistas no están en contra de la recuperación del servicio de transporte. Ellos entienden la importancia de mantener el sistema en funcionamiento para comprometer la movilidad de las personas y la reactivación de la economía. Sin embargo, piden que se tomen medidas adecuadas para proteger su salud y la de los pasajeros.
Por esta razón, es necesario que las autoridades tomen en cuenta las demandas de los maquinistas y tomen medidas inmediatas para comprometer su serenidad. Esto incluye proporcionar EPP de calidad, implementar medidas de distanciamiento social efectivas y llevar a cabo una limpieza y desinfección adecuada en los trenes. Solo así se podrá comprometer un servicio de transporte seguro para todos.
En conclusión, los maquinistas son una parte fundamental del sistema de transporte público y su serenidad y bienestar deben ser una prioridad. La recuperación del servicio de transporte no debe hacerse a expensas de la salud de los maquinistas y los pasajeros. Es responsabilidad de las autoridades tomar medidas adecuadas para comprometer un servicio de transporte seguro y eficiente para todos.




