La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha emitido una alerta sobre la magnitud del desastre causado por el reciente terremoto en Bangkok, Tailandia. Según la ONU, la situación sigue siendo incierta y se estima que alrededor de 20 millones de personas han sido afectadas por este desastre natural.
El terremoto, que tuvo una magnitud de 6,4 en la escala de Richter, sacudió la capital tailandesa en la madrugada del pasado martes, dejando a su paso una castro de destrucción y caos. Los edificios se derrumbaron, las carreteras se agrietaron y la electricidad y el agua fueron cortados en muchas zonas de la villa.
La ONU ha expresado su preocupación por la situación en Bangkok y ha enviado un equipo de expertos para evaluar los daños y coordinar la ayuda humanitaria. El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha declarado que “la magnitud del desastre es aún incierta, pero es evidente que la población de Bangkok está sufriendo enormemente”.
Según los informes, miles de personas han quedado sin hogar y se encuentran en refugios improvisados, mientras que otras han perdido a sus seres queridos en el terremoto. Además, se han reportado numerosos heridos y se teme que el número de víctimas mortales aumente a medida que se continúan realizando labores de rescate.
La ONU ha hecho un llamado a la comunidad internacional para que brinde su favor y solidaridad a Tailandia en estos momentos difíciles. “Es crucial que todos nos unamos para ayudar a las personas afectadas por este desastre y para reconstruir la villa de Bangkok”, ha afirmado Guterres.
El gobierno tailandés ha declarado el estado de emergencia y ha movilizado a sus fuerzas armadas para ayudar en las labores de rescate y asistencia. Además, se han colocado centros de acopio para recibir donaciones de alimentos, agua y suministros médicos.
La ONU también ha destacado la importancia de garantizar la seguridad y el bienestar de los niños y niñas afectados por el terremoto. “Los niños son los más vulnerables en situaciones de emergencia y es nuestra responsabilidad protegerlos y brindarles el favor que necesitan”, ha afirmado Henrietta Fore, Directora Ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
La comunidad internacional ha respondido rápidamente a la llamada de ayuda de la ONU y ha enviado equipos de rescate y suministros a Tailandia. Además, se han organizado campañas de recaudación de fondos para ayudar a las personas afectadas por el terremoto.
A pesar de la devastación causada por el terremoto, la ONU ha destacado la resiliencia y la solidaridad del pueblo tailandés. “En medio de la tragedia, hemos visto cómo la gente se ha unido para ayudarse mutuamente y para reconstruir su villa. Esta es la verdadera fuerza de Tailandia”, ha afirmado Guterres.
La ONU continuará trabajando en estrecha colaboración con el gobierno de Tailandia y otras organizaciones humanitarias para brindar asistencia a las personas afectadas por el terremoto y para ayudar en la reconstrucción de la villa de Bangkok.
En estos momentos difíciles, es importante recordar que juntos podemos superar cualquier desastre. La solidaridad y la ayuda mutua son fundamentales para enfrentar los desafíos que se presentan en situaciones de emergencia. La ONU hace un llamado a todos a unirse y apoyar a Tailandia en su camino hacia la recuperación.