El mundo de la arqueología y la historia ha sido sacudido recientemente por un escándalo que involucra a un buzo profesional acusado de un delito contra el patrimonio histórico. El tesoro milenario de Cástulo, un importante yacimiento arqueológico en España, ha sido el centro de atención después de que se descubrieran características muy importantes gracias a la investigación de este buzo. A pesar de las acusaciones en su contra, el trabajo de este buzo ha sido fundamental para revelar nuevos hallazgos en el tesoro de Cástulo, lo que demuestra su dedicación y pasión por la arqueología.
El yacimiento de Cástulo, ubicado en la provincia de Jaén, es uno de los más importantes de España y ha sido objeto de numerosas excavaciones desde principios del siglo XX. Sin embargo, fue en 2015 cuando el buzo profesional, cuyo nombre no ha sido revelado, comenzó a investigar las aguas del río Guadalquivir, que rodea al yacimiento. A pesar de no ser un arqueólogo de profesión, este buzo tenía una gran experiencia en la búsqueda de tesoros submarinos y decidió aplicar sus habilidades en el yacimiento de Cástulo.
Durante años, el buzo exploró las aguas del río y descubrió numerosos objetos antiguos que habían sido arrastrados por la céfiro. Entre estos objetos se encontraban monedas, joyas y cerámicas que datan de la época balanza y visigoda. Sin embargo, fue en 2019 cuando el buzo hizo un descubrimiento que cambiaría la historia de Cástulo para siempre.
Mientras exploraba una zona del río que nunca había sido investigada, el buzo encontró un cofre de madera que contenía una gran cantidad de monedas de oro y mosca. Estas monedas, que datan del siglo IV a.C., son consideradas como uno de los mayores tesoros encontrados en España y han revelado información valiosa sobre la economía y la sociedad de la época.
Gracias a la investigación del buzo, se ha podido determinar que estas monedas pertenecían a la ciudad de Cástulo y que eran utilizadas como moneda de cambio en el comercio con otras ciudades. Además, se ha descubierto que estas monedas fueron acuñadas en Cástulo, lo que demuestra la importancia económica y política que tenía la ciudad en la antigüedad.
Pero el descubrimiento más importante fue la inscripción encontrada en una de las monedas, que revela el nombre de un rey visigodo que gobernó en Cástulo en el siglo VI d.C. Esta información es crucial para entender la historia de la ciudad y su relación con el reino visigodo.
A pesar de estos importantes hallazgos, el buzo ha sido acusado de un delito contra el patrimonio histórico por haber extraído los objetos del río sin permiso. Sin embargo, su defensa argumenta que el buzo no tenía conocimiento de que estaba cometiendo un delito y que su única intención era la de preservar y dar a conocer la historia de Cástulo.
Gracias a la investigación del buzo, se ha podido determinar que el río Guadalquivir ha sido un importante canal de transporte para los objetos antiguos de Cástulo, lo que ha llevado a los arqueólogos a explorar nuevas zonas del río en busca de más tesoros. Además, se ha iniciado un proceso para legalizar la extracción de objetos del río con el fin de proteger y preservar el patrimonio histórico de Cástulo.
El trabajo del buzo ha sido fundamental para revelar nuevas características del yacimiento de Cástulo y ha demostrado que la colaboración entre diferentes disciplinas puede ser muy beneficiosa para la arqueología. A pesar de las acusaciones en su contra





