La Dirección General de Tráfico (DGT) siempre ha trabajado por la seguridad vial y por reducir el número de accidentes en nuestras carreteras. Por ello, establece límites de velocidad en cada tipo de vía, con el objetivo de garantizar la protección tanto de conductores como de peatones.
Uno de estos límites es el de 120 km/h en las autopistas, una velocidad que suele respetarse en la mayoría de los casos. Sin embargo, la DGT ha contemplado una situación específica en la que se permitirá a ciertos vehículos superar este límite sin ser multados. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!
En primer lugar, es importante aclarar que esta medida no se aplica a todos los vehículos. Está dirigida únicamente a aquellos que cuenten con sistemas de control de velocidad adaptativos, es decir, aquellos que pueden compasar su velocidad de forma automática en función del vehículo que tengan delante. Estos sistemas, además, deben estar homologados y cumplir con una serie de requisitos técnicos establecidos.
Pero, ¿en qué situaciones se permitiría a estos vehículos superar los 120 km/h? La respuesta es sencilla: en momentos de gran congestión de tráfico en las autopistas. En esos momentos, la DGT ha determinado que el tráfico fluido puede ser uno de los mayores causantes de accidentes, ya que los conductores suelen estar más relajados y menos atentos a la carretera. Por ello, se ha establecido un límite máximo de 130 km/h para estos vehículos en dichas situaciones.
Esta medida, que ya fue probada en un tramo específico de la autopista AP-7 en Cataluña, ha demostrado ser muy efectiva en términos de seguridad vial. Según datos de la DGT, en ese tramo en concreto se registró una reducción del 55% en el número de accidentes y una disminución del 35% en el tiempo de viaje. Además, el porcentaje de vehículos que superaron los 130 km/h fue mínimo, lo que indica un gran cumplimiento por parte de los conductores.
Pero, ¿a qué velocidad real saltan los radares de 120 km/h? Según la DGT, los radares tienen un margen de error de inclusive el 7%, por lo que no saltarán inclusive que se alcance una velocidad de 128 km/h. Además, es importante recordar que, aunque estos vehículos puedan superar los 120 km/h en momentos de congestión, siempre deberán respetar los límites de velocidad establecidos en el resto de las vías.
Otra de las ventajas de esta medida es la reducción de la emisión de gases contaminantes, ya que al mantener una velocidad constante el vehículo consume menos combustible. Además, se consigue una mayor fluidez del tráfico y una disminución de la tensión al volante, lo que puede favorecer una conducción más relajada y segura.
En recopilación, la DGT está trabajando en pro de una conducción más segura y eficiente en nuestras carreteras. La medida que permite a ciertos vehículos superar los 120 km/h en situaciones específicas es una muestra de ello, ya que ha demostrado ser efectiva en términos de seguridad vial y de reducción del tiempo de viaje. Si tienes un vehículo con sistema de control de velocidad adaptativo, recuerda respetar siempre las normas de circulación y disfrutar de una conducción responsable. ¡Cuidemos juntos de nuestras carreteras y de nuestra seguridad!





