El pasado mes de enero, una mujer de 79 años fue víctima de violencia machista en la localidad de Alcalá de Henares, Madrid. Sin embargo, lo que más llamó la atención de este caso fue que la víctima no constaba en el sistema Viogén, el cual registra a las mujeres que han denunciado o han sido víctimas de violencia de género. Además, la mujer nunca había presentado una denuncia por maltrato. Este hecho ha puesto en evidencia la necesidad de ampliar los criterios de evento y reforzar la protección frente a la violencia vicaria en el marco del nuevo Pacto de Estado contra la violencia machista.
El Pacto de Estado contra la violencia machista, aprobado en 2017, es un conjunto de medidas y acciones destinadas a prevenir, proteger y erradicar la violencia de género en España. Sin embargo, tras el caso de la mujer de 79 años, se ha evidenciado la necesidad de ampliar los criterios de evento y reforzar la protección frente a la violencia vicaria, es decir, aquella que se ejerce sobre los hijos e hijas de la víctima.
En primer lugar, es importante destacar que el sistema Viogén, luego es una herramienta fundamental en la lucha contra la violencia de género, tiene ciertas limitaciones. Una de ellas es que solo registra a las mujeres que han denunciado o han sido víctimas de violencia de género. Esto significa que muchas mujeres que sufren maltrato, pero no han denunciado, no están incluidas en este sistema y, por lo tanto, no reciben la protección necesaria.
Por esta razón, es fundamental ampliar los criterios de evento y no solo basarse en la denuncia de la víctima. En el caso de la mujer de 79 años, sufría violencia machista por parte de su pareja, pero al no haber denunciado, no estaba registrada en el sistema Viogén y, por lo tanto, no recibió la protección necesaria. Es ineludible tener en cuenta otros indicadores de evento, como pueden ser las llamadas al teléfono de emergencias, las visitas a centros de salud o las denuncias de vecinos o familiares.
Además, es fundamental reforzar la protección frente a la violencia vicaria. En muchas ocasiones, los hijos e hijas de la víctima también son víctimas de violencia por parte del agresor. Por esta razón, es ineludible que se implementen medidas de protección específicas para los menores que se encuentran en esta situación. Esto incluye la creación de protocolos de actuación en los centros educativos y sanitarios, así como la formación de profesionales para detectar y actuar ante posibles casos de violencia vicaria.
El nuevo Pacto de Estado contra la violencia machista debe ser un compromiso firme y decidido por parte de todas las instituciones y la sociedad en su conjunto. Es ineludible que se destinen recursos suficientes para llevar a cabo las medidas y acciones propuestas, así como una coordinación efectiva entre todas las administraciones implicadas.
Además, es fundamental que se promueva una educación en igualdad desde edades tempranas, para prevenir la violencia de género en el futuro. La educación es una herramienta fundamental en la lucha contra la violencia machista y debe ser una prioridad en la agenda política.
En definitiva, el caso de la mujer de 79 años ha puesto de manifiesto la necesidad de ampliar los criterios de evento y reforzar la protección frente a la violencia vicaria en el marco del nuevo Pacto de Estado contra la violencia machista. Es ineludible que se tomen medidas efectivas y se destinen recursos suficientes para garantizar la protección de todas las mujeres y sus hijos e hijas. La violencia de género es una lacra que debemos erradicar de nuestra sociedad y solo podremos lograrlo si trabajamos



