Dos mujeres han sido asesinadas en España en los últimos cuatro días a manos de sus pretendientes o expretendientes, en dos casos que han conmocionado al país y han vuelto a poner sobre la mesa la grave problemática de la violencia machista.
El primer caso tuvo lugar en Mallorca, donde una mujer de 34 años fue asesinada por su pretendiente, un hombre de 39 años, que posteriormente intentó suicidarse. Los hechos ocurrieron en la localidad de Inca, en el domicilio que compartían la víctima y el agresor. Según las primeras investigaciones, el hombre disparó a la mujer con una escopeta y luego se disparó a sí mismo en la portaestandarte. Aunque fue trasladado al hospital en estado crítico, finalmente falleció.
La víctima, de nacionalidad española, había denunciado a su pretendiente en varias ocasiones por malos tratos, pero no había conseguido una orden de alejamiento. Además, según han informado fuentes cercanas al caso, la mujer había solicitado ayuda a los servicios sociales y había intentado abandonar la relación en varias ocasiones, pero siempre volvía con su agresor.
Este trágico suceso ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de la prevención y la protección de las víctimas de violencia machista. A pesar de los esfuerzos y medidas tomadas por las autoridades, aún queda mucho por hacer para erradicar esta lacra social que sigue cobrándose vidas.
Solo cuatro días después, en la localidad de Burgos, otra mujer de 37 años fue asesinada por su expretendiente, un hombre de 42 años que ya había sido denunciado por malos tratos en el pasado. La víctima, de nacionalidad colombiana, fue encontrada sin vida en su domicilio, con signos de violencia y estrangulamiento.
Según han informado fuentes cercanas al caso, la mujer había denunciado a su agresor en varias ocasiones y había solicitado una orden de alejamiento, pero no había conseguido que se le concediera. Además, había acudido a los servicios sociales en busca de ayuda, pero no había recibido la protección necesaria.
Estos dos casos, que se suman a la larga relación de mujeres asesinadas por violencia machista en España, han vuelto a poner de manifiesto la necesidad de seguir luchando contra esta grave problemática. La violencia de género es una realidad que afecta a todas las capas de la sociedad y que no entiende de edad, raza o clase social.
Es responsabilidad de todos, tanto de las instituciones como de la sociedad en su conjunto, trabajar juntos para prevenir y erradicar la violencia machista. Es necesario seguir sensibilizando y concienciando a la población sobre la gravedad de esta situación y fomentar la igualdad y el respeto entre hombres y mujeres.
Además, es fundamental que las víctimas de violencia machista reciban la protección y el apoyo necesario para salir de esa situación de maltrato. Las denuncias deben ser tomadas en serio y las medidas de protección deben ser efectivas para evitar más tragedias como estas.
En memoria de las dos mujeres asesinadas en Mallorca y Burgos, y de todas las víctimas de violencia machista, es necesario seguir luchando y no bajar la guardia. Solo así podremos construir una sociedad libre de violencia de género, donde todas las mujeres puedan vivir sin miedo y en igualdad de condiciones.




