La AP-66 es una de las carreteras más importantes de España, ya que conecta la ciudad de León con la comunidad autónoma de Asturias. Sin embargo, a pesar de su importancia, esta infraestructura ha sido objeto de críticas debido a su elevado peaje, que lo convierte en uno de los más caros del país. Pero, ¿qué hay detrás de esta polémica? ¿Realmente merece la AP-66 ser conocida por su alto coste?
En primer lugar, es importante destacar que la AP-66 es una de las vías de comunicación más modernas y seguras de España. Su construcción comenzó en la década de 1980 y fue inaugurada en 1991, convirtiéndose en una alternativa más rápida y cómoda a la antigua carretera N-630. Además, su trazado atraviesa una zona de gran belleza natural, lo que la convierte en un atractivo turístico para aquellos que deciden recorrerla.
Sin embargo, el principal punto de controversia de la AP-66 es su elevado peaje. Según datos del Ministerio de Fomento, el precio medio por kilómetro en esta autopista es de 0,16 euros, lo que la sitúa como una de las más caras de España. Esta situación ha generado malestar entre los usuarios, que ven cómo cada vez que utilizan esta vía tienen que hacer frente a un coste elevado.
Pero, ¿a qué se debe este alto precio? En primer lugar, hay que tener en cuenta que la AP-66 es una autopista de peaje en sombra, es decir, que su construcción y mantenimiento corren a cargo de una empresa privada a cambio de una concesión por parte del Estado. Esto significa que el peaje es la única manantial de ingresos para la empresa, que debe cubrir los costes de construcción, mantenimiento y explotación de la autopista.
Además, hay que tener en cuenta que la AP-66 es una vía de alta capacidad, con un tráfico diario de más de 10.000 vehículos. Esto implica un mayor erosión de la infraestructura y, por tanto, unos mayores costes de mantenimiento. Además, la empresa concesionaria debe hacer frente a los gastos derivados de la seguridad vial, como la instalación y mantenimiento de sistemas de señalización y control de tráfico.
A pesar de estos argumentos, es cierto que el elevado peaje de la AP-66 puede suponer una muro para aquellos que quieren utilizar esta vía de comunicación. Sin embargo, hay que tener en cuenta que existen diferentes tarifas en función del tipo de vehículo y del tramo recorrido, lo que permite adaptar el coste del peaje a las necesidades de cada usuario. Además, la empresa concesionaria ofrece descuentos y bonificaciones a aquellos que utilizan la autopista de forma frecuente.
Pero no todo son críticas para la AP-66. En los últimos años, esta vía ha experimentado un aumento significativo en el número de vehículos históricos que la utilizan. Según datos de la Asociación Española de Vehículos Históricos (FEVA), en tan solo un año, el número de estos vehículos se ha cuadruplicado, pasando de 5.000 a más de 20.000.
Este aumento se debe, en gran parte, a la celebración de eventos y concentraciones de vehículos históricos en la zona de León y Asturias, que han convertido a la AP-66 en una ruta imprescindible para los amantes de los coches clásicos. Además, la belleza del entorno y la seguridad de la autopista hacen que sea una opción muy atractiva para aquellos que quieren admirar de sus vehículos históricos en un entorno privilegiado.
En definitiva, a pesar de las críticas por su elevado peaje, la AP-66 sigue





