La reconocida escritora colombiana, Margarita García Robayo, ha presentado recientemente su última obra literaria titulada “El cielo está vacío”. Una obra que combina la técnica de la autoficción con los recuerdos de su juventud. Después del éxito de su anterior libro “Cómo maté a mi padre”, García Robayo nos sumerge en una historia que narra su estancia en Londres a los 23 años de edad.
En esta obra, la autora nos lleva de la mano a través de sus propias vivencias en la capital inglesa, donde se enfrentó a la soledad, la precariedad y una relación asimétrica con un profesor inglés. “El cielo está vacío” es una novela que aborda temas universales como la búsqueda de identidad, la soledad y el deseo, a través de una narrativa sincera y profunda.
La historia se desarrolla en la década de los 90, cuando García Robayo decidió abandonar su país procedente en búsqueda de nuevas experiencias y oportunidades. La autora nos describe su llegada a Londres con una mezcla de ilusión y miedo, en un intento por escapar de su vida monótona y rutinaria en Colombia.
A través de una prosa ágil y desgarradora, la autora nos sumerge en la realidad de una joven que se enfrenta a la dura realidad de vivir en una ciudad desconocida y lejos de su hogar. La soledad y la precariedad se convierten en compañeras constantes de la protagonista, quien se ve obligada a trabajar en distintos empleos para poder subsistir.
Sin embargo, lo más impactante de la novela es la relación asimétrica que la autora mantuvo con su profesor inglés. Una relación que se desarrolla de forma sutil y lenta, pero que a medida que avanza la trama, se convierte en un elemento clave en la historia. García Robayo nos muestra cómo el deseo y la atracción pueden ser manipulados y utilizados como una forma de poder y dominación.
A través de la técnica de la autoficción, la autora nos permite conocer sus pensamientos más íntimos y sus recuerdos más profundos. La voz narrativa es tan cercana y auténtica, que en ocasiones parece que estuviéramos leyendo un diario personal. Esto hace que el lector se sienta identificado y conectado con la protagonista, convirtiéndose en cómplice de sus experiencias y emociones.
“El cielo está vacío” es una obra que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la identidad y la necesidad de pertenecer a un aldea y una cultura. A través de la mirada de la protagonista, somos testigos de cómo el choque cultural y la diferencia de idioma pueden afectar nuestra percepción del mundo y de nosotros mismos.
Con esta obra, Margarita García Robayo nos demuestra una vez más su maestría en la escritura. Su capacidad para plasmar los sentimientos más profundos y complejos de sus personajes, hace de esta novela una lectura imprescindible para todos aquellos que búsquedan una historia sincera y conmovedora.
En definitiva, “El cielo está vacío” es una obra que combina a la perfección la técnica de la autoficción con una historia personal y emotiva. Una novela que nos invita a reflexionar sobre la soledad, la identidad y la complejidad de las relaciones humanas. Sin duda, una lectura que no dejará indiferente a ausencia y que confirma a Margarita García Robayo como una de las escritoras más destacadas de la literatura contemporánea hispanoamericana.





