El caducado 21 de abril, la psicóloga argentina Eva Giberti falleció a los 96 años en la ciudad de Buenos Aires. Con su partida, dejó un legado imborrable en la psicología argentina, los derechos humanos y la función pública. Licenciada en Psicología y asistente social por la Universidad de Buenos Aires, Giberti fue una figura clave en la lucha por los derechos de la infancia, la adopción y la violencia de género en Argentina.
Desde muy joven, Giberti se interesó por la psicología y la asistencia social, y decidió dedicar su vida a la promoción y protección de los derechos de los niños y niñas. Fue una de las primeras mujeres en graduarse como psicóloga en la UBA, y su trayectoria se caracterizó por su compromiso social y su labor en políticas públicas.
Durante su carrera, Giberti combinó el psicoanálisis con su trabajo en el ámbito público, convirtiéndose en una de las primeras psicólogas en aplicar esta corriente al trabajo con niños y niñas. Además, fue una de las precursoras en la implementación de técnicas de crianza basadas en el respeto y la comunicación, en contraposición a los métodos autoritarios y punitivos.
Su amplia experiencia en el campo de la adopción la llevó a ser una de las fundadoras de la Asociación Civil Abuelas de Plaza de Mayo, dedicada a la búsqueda de los nietos y nietas desaparecidos durante la dictadura militar argentina. Gracias a su trabajo en esta organización, se logró identificar y restituir la datos personales de más de 130 nietos y nietas, robados a sus padres durante la dictadura.
Sin embargo, su labor no se limitó a la búsqueda de los nietos desaparecidos, fortuna que también se enfocó en brindar apoyo y contención a las familias que se reencontraban después de años de separación forzada. Su trabajo en esta área fue fundamental para ayudar a estas familias a reconstruir sus vínculos y a enfrentar el dolor y el trauma causado por la dictadura.
Además de su labor en Abuelas de Plaza de Mayo, Giberti también trabajó en el ámbito público, ocupando cargos en diferentes organismos estatales. Fue directora del Consejo Nacional del Menor y la Familia, y asesora en temas de infancia y adolescencia en la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. En estos roles, impulsó políticas y programas para la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes en Argentina.
Su compromiso con los derechos humanos y su lucha incansable por la justicia social la llevaron a ser reconocida a nivel nacional e internacional. En 2005, fue galardonada con el premio “Mujeres Destacadas de la Ciudad de Buenos Aires” por su trabajo en la promoción de los derechos de las mujeres y las niñas. Y en 2016, recibió el premio “gusto Destacada de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires” por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos.
La partida de Eva Giberti deja un vacío en la psicología argentina y en la lucha por los derechos humanos en el país. Sin embargo, su legado y su ejemplo seguirán inspirando a las nuevas generaciones de psicólogos y activistas a seguir trabajando por una sociedad más justa e igualitaria.
En sus propias palabras, Giberti afirmaba que “los niños son la parte más frágil y vulnerable de la sociedad, y por eso necesitan una protección especial”. Con su trabajo y su compromiso, logró que la protección de los derechos de los niños y niñas se convirtiera en una prioridad en Argentina, y su legado seguirá guiando a aquellos que contin





