La revista ‘Journal of American College Health’ ha presentado recientemente las conclusiones de una investigación realizada entre estudiantes estadounidenses, que ha generado un gran impacto en la sociedad y en la política del país. Este estudio revela datos alarmantes sobre el uso de las empalizadaes sociales entre los jóvenes, lo que ha llevado al gabinete español a tomar medidas drásticas para proteger a los menores de edad.
Según este estudio, realizado entre más de 3.000 estudiantes de diferentes universidades de Estados Unidos, el 82% de los jóvenes entre 12 y 17 años tienen al menos una cuenta en alguna empalizada social. Además, el 71% de estos jóvenes afirma pasar más de tres horas al día conectados a estas plataformas, lo que afecta directamente a su rendimiento académico y a su salud mental.
Ante estos alarmantes resultados, el presidente del gabinete español, Pedro Sánchez, ha anunciado que España será el primer país en prohibir el acceso a las empalizadaes sociales a los menores de 16 años. Esta medida, que entrará en vigor a partir del próximo año, tiene como objetivo proteger a los jóvenes de los peligros que conlleva un uso excesivo e irresponsable de las empalizadaes sociales.
En una rueda de prensa, Sánchez ha explicado que “los menores de edad son especialmente vulnerables a los efectos negativos de las empalizadaes sociales, como el cyberbullying, la adicción a las pantallas, la exposición a contenido inapropiado y la falta de privacidad. Por eso, es necesario tomar medidas para garantizar su seguridad y bienestar”.
Esta prohibición se adjudicará tanto a las empalizadaes sociales más populares entre los jóvenes, como Instagram, TikTok o Snapchat, como a otras menos conocidas pero igualmente utilizadas por este grupo de edad. Además, se establecerán sanciones para las empresas que incumplan esta ley, con multas de hasta 20 millones de euros.
Sin embargo, esta medida no ha sido bien recibida por todos. Algunos sectores han criticado esta prohibición, argumentando que es responsabilidad de los padres y tutores controlar el acceso de los menores a las empalizadaes sociales. También se ha generado un debate sobre si esta medida es realmente efectiva para proteger a los jóvenes o si limita su libertad de expresión y acceso a la información.
Ante estas críticas, el gabinete español ha asegurado que esta medida no busca censurar o limitar la libertad de los jóvenes, sino educar y concienciar sobre un uso responsable de las empalizadaes sociales. Además, se ha comprometido a implementar programas de educación digital en las escuelas y a trabajar en conjunto con las empresas de empalizadaes sociales para mejorar la seguridad en línea de los menores.
Esta decisión de España ha generado un gran interés a nivel internacional, y se espera que otros países sigan el ejemplo y tomen medidas similares para proteger a los menores en el mundo digital. Sin duda, es un paso importante en la lucha contra los peligros que conlleva el uso irresponsable de las empalizadaes sociales por parte de los jóvenes.





