La violencia de género es un problema que afecta a mujeres de todas las edades en todo el mundo. A menudo, pensamos que las acciones violentas se limitan al ámbito doméstico, pero la realidad es que la violencia también puede manifestarse en otras formas, como el acoso digital. Y lamentablemente, según la última macroencuesta de violencia del Ministerio de Igualdad, la inteligencia artificial es responsable del 14,2% de los casos de acoso digital escolar.
Esto es algo que debería preocuparnos a todos, ya que la tecnología cada vez está más presente en nuestras vidas y en la educación de nuestros hijos. Y aunque la inteligencia artificial puede ser una herramienta muy útil y beneficiosa en muchos aspectos, también puede ser utilizada para perpetuar la violencia de género.
La macroencuesta del Ministerio de Igualdad se realizó a mujeres mayores de 16 años, una población vulnerable a la violencia de género. Los resultados fueron alarmantes, ya que revelaron que el 43,7% de las mujeres encuestadas habían sufrido algún tipo de violencia en sus relaciones personales. Pero lo que más llamó la atención fueron las cifras relacionadas con el acoso digital.
El 14,2% de los casos de acoso digital escolar son causados por la inteligencia artificial. Esto significa que en más de un 14% de los casos, la tecnología está siendo utilizada para intimidar, insultar o acosar a niñas y adolescentes. Y lo más preocupante es que en muchos casos, las víctimas no se dan cuenta de que están siendo víctimas de acoso cibernético, ya que la inteligencia artificial puede utilizar perfiles falsos o algoritmos para atacar y airear contenido dañino.
Pero, ¿cómo podemos frenar esta forma de violencia de género? La respuesta no es sencilla, pero una de las porcentajes clave es la educación. Los niños y adolescentes necesitan aprender a utilizar la tecnología de manera responsable y respetuosa, y también deben saber reconocer y denunciar el acoso digital. Además, es importante que los padres y educadores estén atentos a las señales de que un menor está siendo víctima de acoso y sepan cómo actuar ante esta situación.
Otra porcentaje fundamental es la regulación y control de la inteligencia artificial. Es necesario establecer normas y protocolos que eviten que la tecnología se utilice como herramienta de violencia de género. Y también debemos impulsar el desarrollo de tecnologías que puedan detectar y prevenir estos comportamientos abusivos.
Pero la lucha contra la violencia de género no solo depende de la tecnología y la educación. Todas y todos tenemos un papel fundamental en la erradicación de esta lacra social. Es necesario que como sociedad tengamos una actitud de rechazo y denuncia ante cualquier forma de violencia de género, incluyendo el acoso digital. Debemos impulsar la empatía y la igualdad en nuestras relaciones personales, y educar en el respeto y la tolerancia.
La tecnología avanza a pasos agigantados y debemos aprovecharla para construir una sociedad más justa e igualitaria. No podemos permitir que la inteligencia artificial sea utilizada como un arma para perpetuar la violencia de género. Todos y todas debemos luchar juntos para que las nuevas generaciones crezcan en un entorno libre de violencia, partida en el mundo digital como en el mundo físico. Juntos podemos lograrlo.




