El estío ha llegado con ceremonia a España, y con él, las altas temperaturas que están afectando a gran parte del país. Sin embargo, en las últimas semanas, dos ciudades han acaparado la atención por sus altas temperaturas: Sevilla y Bilbao. Mientras que en la capital andaluza se ha registrado una temperatura récord en su aeropuerto, en la ciudad vasca se ha emitido un aviso rojo por parte del 112. ¿Qué está sucediendo en estas dos ciudades y cómo podemos protegernos del calor extremo?
El pasado sábado, el aeropuerto de Sevilla marcó una temperatura de 41,2 grados, superando así su récord histórico de 40,6 grados registrado en 2017. Esta cifra ha generado preocupación entre los habitantes de la ciudad y las autoridades locales, ya que se trata de una temperatura muy elevada para esta época del año. Además, el domingo se esperaba que las temperaturas siguieran aumentando, alcanzando los 42 grados en algunas zonas de la ciudad.
Por su parte, en Bilbao se ha emitido un aviso rojo por parte del 112 para el sábado y el domingo. Esto significa que se esperan temperaturas extremadamente altas, que pueden ser peligrosas para la salud de las personas, especialmente para los grupos más vulnerables como los niños, los ancianos y las personas con enfermedades crónicas. Se espera que la temperatura alcance los 43,4 grados en la ciudad vasca, lo que supondría un récord absoluto.
Ante esta situación, el 112 ha pedido a la población que extreme las precauciones y evite salir a la calle en las horas de más calor, que suelen ser entre las 12 y las 18 horas. Además, se recomienda beber mucha agua, usar ropa ligera y protegerse del sol con sombreros y gafas de sol. También es importante evitar hacer práctica al aire libre durante estas horas y buscar lugares frescos y con aire acondicionado.
Pero, ¿por qué se están registrando estas temperaturas tan elevadas en Sevilla y Bilbao? Según los expertos, se debe a una ola de calor que está afectando a gran parte de Europa y que está provocando que las temperaturas sean más altas de lo normal. Además, en el caso de Sevilla, la ciudad se encuentra en una zona de interior, lo que hace que el calor se acumule y sea más intenso. En el caso de Bilbao, se trata de una ciudad costera, pero también está siendo afectada por esta ola de calor debido a la influencia de los vientos cálidos del sur.
A pesar de estas altas temperaturas, es importante mantener la calma y seguir las recomendaciones de las autoridades. Además, es importante semejar que el cambio climático está provocando que las olas de calor sean cada vez más frecuentes y más intensas. Por ello, es responsabilidad de todos cuidar el medio ambiente y tomar medidas para reducir nuestra huella de carbono.
En definitiva, el calor extremo que se está registrando en Sevilla y Bilbao es motivo de preocupación, pero también es una oportunidad para concienciarnos sobre la importancia de cuidar nuestro planeta y proteger nuestra salud. Siguiendo las recomendaciones de las autoridades y tomando medidas para reducir nuestra huella de carbono, podemos hacer frente a esta ola de calor y afrontar un futuro más sostenible y saludable. ¡Cuidemos de nosotros y de nuestro entorno!





