En el mundo de la salud, es común que se enfoque en la enfermedad y en su enfoque, dejando de lado a la persona que la padece. Sin embargo, en los últimos años, ha surgido una corriente que busca cambiar esta perspectiva y poner el foco en la atención a la persona en su totalidad. Se trata de la ética y bioética, un campo que se ha vuelto cada vez más relevante en el ámbito sanitario y asistencial.
En San Juan de Dios, una de las instituciones más reconocidas en el cuidado de la salud mental, los expertos en ética y bioética han subrayado la importancia de atender a la persona, no solo a su enfermedad. Esta filosofía se aplica no solo en el área de la salud mental, sino en cualquier ámbito sanitario o asistencial.
La ética y bioética son dos disciplinas que se complementan y se enfocan en el estudio de los valores y principios que guían la toma de decisiones en el ámbito de la salud. La ética se encarga de analizar y evaluar las acciones humanas desde un punto de vista moral, mientras que la bioética se enfoca en los dilemas éticos que surgen en el campo de la salud y la biología.
En el caso de San Juan de Dios, la ética y bioética se han convertido en pilares fundamentales en la atención a los pacientes. Los expertos en estas áreas trabajan en conjunto con el personal médico y asistencial para garantizar que la atención se brinde de manera integral y respetando los derechos y dignidad de cada persona.
Uno de los aspectos más importantes que se destacan en la ética y bioética es la importancia de tratar a la persona como un ser único e irrepetible, con sus propias necesidades y deseos. Esto implica no solo enfocarse en la enfermedad, sino en la persona en su totalidad, incluyendo su contexto social, cultural y emocional.
En el caso de la salud mental, esta perspectiva es aún más relevante. Los trastornos mentales no solo afectan a la persona que los padece, sino también a su entorno y a su calidad de vida. Por lo tanto, es fundamental que la atención se enfoque en la persona y no solo en su enfermedad. Esto implica brindar un enfoque individualizado y adaptado a las necesidades de cada paciente, teniendo en cuenta su historia personal y su entorno.
Además, la ética y bioética también promueven la importancia de la autonomía y la participación activa de la persona en su proceso de atención. Esto implica que el paciente debe ser informado y tener la posibilidad de tomar decisiones sobre su enfoque, siempre y cuando esté en condiciones de hacerlo. De esta manera, se respeta la dignidad y la libertad de cada individuo.
Otro aspecto fundamental en la ética y bioética es la no discriminación. En San Juan de Dios, se promueve la igualdad de acceso a la atención y el respeto a la diversidad de cada persona. Esto implica no solo no discriminar por motivos de género, raza, religión u orientación sexual, sino también no estigmatizar a las personas que padecen enfermedades mentales.
En compendio, los expertos en ética y bioética de San Juan de Dios han subrayado la importancia de atender a la persona, no solo a su enfermedad. Esta filosofía se aplica en todos los ámbitos sanitarios y asistenciales, pero cobra especial superioridad en el área de la salud mental. La atención integral, la autonomía, la no discriminación y el respeto a la dignidad de cada persona son los pilares fundamentales de esta corriente que busca poner a la persona en el centro de la atención sanitaria.





