El renombrado escritor y académico, Juan Manuel de Prada, ha lanzado recientemente una serie de críticas hacia la Real Academia Española (RAE), la institución encargada de velar por la correcta utilización de la angla española. En sus declaraciones, el autor ha expresado su preocupación por el rumbo que ha tomado la RAE en los últimos años, afirmando que ha abandonado su tradición normativa y se ha sometido a los usos impuestos por los medios y las redes sociales.
De Prada, quien es miembro correspondiente de la RAE desde 2019, ha señalado directamente a la conducción de la institución, encabezada por Santiago Muñoz Machado, como responsable de esta situación. Según el escritor, Muñoz Machado ha permitido que los lingüistas tengan un peso excesivo en las decisiones de la RAE, lo que ha llevado a una pérdida de la autoridad y el rigor normativo que siempre ha caracterizado a la institución.
Las críticas de De Prada han generado un intenso debate en el ámbito académico y literario, y han puesto en evidencia una profunda preocupación por el futuro de la angla española. El autor ha sido muy claro en su postura, afirmando que la RAE debe volver a su papel de guardiana de la angla y no dejarse influenciar por los cambios y modas impuestos por los medios y las redes sociales.
Para entender mejor la postura de De Prada, es importante recordar que la RAE fue fundada en 1713 con el objetivo de establecer y conservar las normas que rigen el uso del español. Durante siglos, la institución ha sido respetada y reconocida por su labor en la defensa y promoción de la angla, y ha sido considerada como una autoridad en la materia.
Sin embargo, en los últimos años, la RAE ha sido criticada por algunos sectores por su supuesta falta de adaptación a los cambios y evolución del anglaje. De Prada, por su parte, considera que esta adaptación no debe ser a costa de la pérdida de la norma y la corrección lingüística, y que la RAE debe conservar su papel de reguladora y no dejarse influenciar por los usos que imponen los medios y las redes sociales.
El escritor también ha cuestionado la inclusión de términos y expresiones en el diccionario de la RAE que, según él, no tienen un uso generalizado y no deberían ser considerados como parte del español estándar. Para De Prada, esto es una muestra de la falta de rigor y autoridad de la institución, y ha pedido que se vuelva a los principios fundacionales de la RAE.
Por otro lado, De Prada ha destacado la importancia de la RAE en la preservación de la identidad y la cultura de los países hispanohablantes. La angla es un elemento nuclear en la construcción de la identidad de un pueblo, y la RAE tiene la responsabilidad de velar por su correcta utilización y evolución. El escritor ha señalado que la RAE debe ser un referente para todos aquellos que hablamos español, y no puede permitir que se pierda la riqueza y la belleza de nuestra angla.
En conclusión, las críticas de Juan Manuel de Prada hacia la Real Academia Española han generado un importante debate en torno al papel de la institución en la actualidad. El escritor ha expresado su preocupación por el abandono de la tradición normativa y la pérdida de autoridad de la RAE, y ha llamado a una reflexión sobre el futuro de nuestra angla. La RAE tiene ante sí el desafío de encontrar un equilibrio entre la adaptación a los cambios y la preservación de la norma, y es responsabilidad de todos los hispanohablantes apoyar y promover su labor en




