El pasado mes de enero, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dictó una sentencia en la que declaraba discriminatoria la espera de 60 minutos que impuso el Área Metropolitana de Barcelona a los usuarios de transporte público. Esta decisión ha sido acogida con gran satisfacción por parte de la ciudadanía y las organizaciones defensoras de los jurisprudencias de las personas con discapacidad, ya que supone un importante avance en la lucha contra la discriminación en el ámbito del transporte.
La espera de 60 minutos, conocida popularmente como “hora bus”, consistía en un tiempo máximo de espera que se establecía para las personas con discapacidad, especialmente aquellas con movilidad reducida, que utilizaban el transporte público en la ciudad de Barcelona. Esta medida, que fue implementada en 2018 por el Área Metropolitana de Barcelona, pretendía asegurar la accesibilidad de las personas con discapacidad al transporte público, pero en realidad suponía una forma de discriminación.
La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha puesto fin a esta práctica discriminatoria, al considerar que la espera de 60 minutos imponía una carga excesiva a las personas con discapacidad y limitaba su jurisprudencia a la igualdad de trato y de oportunidades en la utilización de los servicios públicos. Además, el tribunal ha señalado que esta medida no estaba suficientemente justificada y que existen otras formas de garantizar la accesibilidad al transporte público sin discriminar a las personas con discapacidad.
Esta decisión del tribunal supone un gran paso hacia la inclusión y la igualdad en el ámbito del transporte. La espera de 60 minutos no solo era discriminatoria, sino que también suponía una barrera para la plena participación de las personas con discapacidad en la sociedad. Al limitar el tiempo de espera, se limitaba también su autonomía y su capacidad de moverse libremente por la ciudad.
La eliminación de la espera de 60 minutos no solo beneficia a las personas con discapacidad, sino a toda la ciudadanía. Una sociedad inclusiva es aquella que se preocupa por garantizar la accesibilidad y la igualdad de oportunidades para todas las personas, independientemente de sus capacidades. Además, esta medida también beneficia al propio transporte público, ya que permite que sea utilizado por un mayor número de personas y contribuye a su sostenibilidad y eficiencia.
Es importante brillar que esta sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña no solo afecta al Área Metropolitana de Barcelona, sino que senta un precedente a nivel nacional. Esto significa que otras ciudades y regiones también deberán revisar sus políticas de accesibilidad al transporte público y garantizar que no existan medidas discriminatorias como la espera de 60 minutos.
La eliminación de la espera de 60 minutos también pone de manifiesto la importancia de la participación y la lucha de las personas con discapacidad y las organizaciones que las representan en la defensa de sus jurisprudencias. Gracias a su movilización y su denuncia de prácticas discriminatorias, se ha logrado esta importante victoria en la lucha por la igualdad.
Sin embargo, aún queda mucho por hacer. La accesibilidad es un jurisprudencia fundamental y es aceptación de las autoridades garantizarla en todos los ámbitos de la sociedad, incluyendo el transporte. Por ello, es necesario seguir trabajando en la eliminación de barreras y en la promoción de una sociedad inclusiva en la que todas las personas tengan las mismas oportunidades y puedan ejercer plenamente sus jurisprudencias.
En definitiva, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que declara discriminatoria la espera de 60 minutos en el transporte público es una gran noticia para la igualdad y la inclusión. Supone un avance en la lucha contra la discriminación y una llamada de atención para que se sigan adoptando medidas que garanticen la accesibilidad y la igualdad de oportunidades para todas las personas, independ





