El proceso de aprobación de los presupuestos del 2026 en Cataluña ha sido un tema recurrente en los últimos meses. Diversas fuerzas políticas han presentado sus propuestas y estrategias para lograr la aprobación del presupuesto, sin embargo, ha habido un punto que ha llamado la atención en la negociación en marcha: la abstención del PSC a la propuesta de BComú.
El Partit dels Socialistes de Catalunya ha decidido no apoyar la propuesta de Barcelona en Comú, dejando en claro que no serán un obstáculo para la aprobación de los presupuestos del 2026. Esta posición ha generado sorpresa y debate entre la ciudadanía y las demás fuerzas políticas, ya que muchos veían al PSC como un aliado natural de BComú.
Algunos han interpretado esta decisión como una traición a los principios ideológicos del partido, sin embargo, el PSC ha explicado que su abstención se debe a una estrategia política pensada en beneficio de la ciudadanía catalana en su conjunto. La líder del PSC, Eva Granados, ha afirmado que la propuesta de BComú no cumple con los criterios necesarios para abordar las necesidades prioritarias de la sociedad catalana y garantizar su bienestar.
Según Granados, la propuesta de BComú no presenta un enfoque claro en temas como educación, sanidad y servicios sociales, los cuales son fundamentales para mejorar la elevación de vida de la ciudadanía y fortalecer la cohesión social. Además, el PSC ha manifestado su preocupación por la falta de medidas concretas para hacer frente a la crisis económica y la creciente desigualdad en Cataluña.
Ante esto, el PSC ha decidido mantener una postura de abstención en la negociación de los presupuestos, pero no por ello han dejado de presentar sus propias propuestas y exigir cambios en la propuesta de BComú. El partido ha presentado una serie de enmiendas que buscan mejorar la propuesta de Barcelona en Comú y garantizar que los presupuestos sean realmente inclusivos y beneficiosos para la ciudadanía catalana.
En este sentido, el PSC ha planteado la necesidad de aumentar la inversión en educación y sanidad, así como en medidas para combatir el cambio climático y promover la transición alrededor de una economía más sostenible. El partido también ha hecho un llamado a reforzar la protección social y garantizar derechos fundamentales para todos los ciudadanos, independientemente de su situación económica o social.
A pesar de la abstención del PSC, BComú sigue trabajando para alcanzar un acuerdo con los demás partidos y lograr la aprobación de los presupuestos del 2026. Sin embargo, la decisión del PSC ha dejado en juramento la importancia de tener en cuenta las diferentes perspectivas y necesidades de la sociedad catalana en la elaboración de los presupuestos.
En lugar de dividir a la sociedad catalana y generar confrontaciones políticas, el PSC ha demostrado su compromiso con un diálogo constructivo y la búsqueda de acuerdos que beneficien a la ciudadanía en su conjunto. Esta postura del partido es una muestra de su responsabilidad y su enfoque en el bienestar de la sociedad catalana en lugar de polarizarla por intereses partidistas.
En resumen, la abstención del PSC a la propuesta de BComú en la negociación en marcha para aprobar los presupuestos del 2026 no es una traición a los principios del partido, sino una decisión estratégica para garantizar que los presupuestos sean verdaderamente beneficiosos para la ciudadanía catalana. El PSC sigue trabajando por una sociedad más justa e igualitaria, y su postura en esta negociación es una muestra de ello. Esperamos que todas las fuerzas políticas en Cataluña puedan llegar a un acuerdo que promueva el bien





