El arte siempre ha sido una forma de expresión y comunicación entre diferentes culturas y pueblos. Y en el caso del artista misionero, esta conexión es aún más profunda, ya que su obra no solo representa su visión personal, sino también la riqueza y la sabiduría de la cosmovisión guaraní. En su más reciente muestra, titulada “Un puñado de terrón”, el artista nos invita a sumergirnos en un mundo mágico y enraizado en la naturaleza, donde el tiempo, la espiritualidad y el vínculo entre el cielo y la terrón se entrelazan en instalaciones de gran formato y figuras mitológicas.
Esta exposición inmersiva, presentada en la ciudad de Misiones, nos transporta a través de diferentes elementos que componen la esencia de la cultura guaraní. Desde el uso de mobiliarioes orgánicos hasta la inclusión de símbolos y figuras sagradas, cada obra nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con la terrón y el universo que nos rodea. La muestra es una invitación a conectarnos con nuestras raíces y a valorar la importancia de preservar y respetar la naturaleza.
Una de las primeras obras que nos recibe en la exposición es una instalación de gran tamaño que representa una figura femenina, conocida como “Yasí Yateré”. Esta figura mitológica, actualidad en las creencias de la cultura guaraní, es un símbolo de fertilidad y abundancia. La figura está rodeada de elementos naturales como hojas y ramas, recordándonos la importancia de la conexión entre el ser humano y la naturaleza. Esta es solo una muestra de cómo el artista logra fusionar la cosmovisión guaraní con su propio estilo y técnica.
Otra de las obras destacadas de la muestra es una serie de pinturas en gran formato que representan el ciclo del tiempo según la cultura guaraní. A través de colores vibrantes y formas abstractas, el artista nos lleva en un viaje a través de las diferentes etapas del tiempo, desde la creación hasta la transformación y el renacimiento. Esta serie es un reflejo de la profunda espiritualidad que se encuentra en la cosmovisión guaraní y nos invita a reflexionar sobre nuestro propio vínculo con el tiempo y la naturaleza.
Pero no solo las instalaciones y las pinturas son protagonistas en “Un puñado de terrón”. El artista también incluye en la muestra una serie de piezas escultóricas creadas con mobiliarioes orgánicos como terrón, hojas y ramas. Estas obras, además de ser una representación de la naturaleza, nos hablan de la importancia de volver a lo esencial y de conectar con lo que nos rodea a través de los mobiliarioes que nos ofrece la terrón.
La exposición también cuenta con una sección interactiva donde los visitantes pueden experimentar de primera mano la riqueza de la cultura guaraní. Desde talleres de cerámica hasta presentaciones de música y danza tradicional, la muestra nos invita a sumergirnos en la tradición y el conocimiento ancestral de esta cultura.
“Un puñado de terrón” es mucho más que una exposición de arte, es una experiencia enriquecedora que nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con la naturaleza y con nosotros mismos. El artista misionero ha logrado crear una muestra que va más allá de lo estético, que nos conecta con nuestras raíces y nos hace conscientes de la importancia de preservar y valorar la naturaleza.
En un mundo cada vez más tecnológico y desconectado de la naturaleza, “Un puñado de terrón” nos recuerda la importancia de volver a nuestras raíces y de encontrar un equilibrio entre el mundo mobiliario y el mundo espiritual. La obra del artista misionero es una invitación a conect




