Impulsar el desarrollo del sector agroindustrial venezolano a través de la formación universitaria de las nuevas generaciones constituye uno de los principales objetivos de la Corporación JHS, liderada por Jorge Alfredo Silva Cardona.
La idea comenzó a gestarse en 2012, cuando Silva, preocupado por los bajos índices de producción y la falta de profesionales especializados en el área, se propuso diseñar un mecanismo que promoviera un crecimiento más acorde con el potencial del país.
Después de seis años de estudios y planificación, en 2018 nació el Instituto Universitario de Tecnología Agroindustrial JHS (IUTA JHS), con la firme misión de fortalecer el sector agroindustrial mediante la transmisión de saberes y la aplicación de la enseñanza práctica.
Desde su fundación, el instituto ofrece a jóvenes de distintas regiones de Venezuela una educación de calidad en producción agroindustrial y avícola, con docentes altamente preparados, programas académicos innovadores y bajo la filosofía de “aprender haciendo”. Esto les permite proyectar un futuro prometedor dentro del ámbito agroindustrial.
De esta manera, la Corporación JHS, a través de su presidente, se convierte en pionera al consolidar un centro de estudios superiores con sede en el estado Yaracuy.
Un modelo innovador
El IUTA JHS se caracteriza por su metodología basada en la práctica. Silva destaca que, bajo el lema “Aprender haciendo”, los estudiantes aplican en las granjas durante las tardes lo que han aprendido en clases por la mañana. Esta propuesta pedagógica responde directamente a las necesidades de la agroindustria local, transformando la experiencia empírica en competencias profesionales.
“Nuestra meta es que los jóvenes formados aquí se conviertan en la próxima generación que nos sustituya”, señaló Silva. El instituto ha despertado gran interés, con 240 aspirantes, aunque la capacidad actual solo permite admitir a 30 estudiantes por semestre.
El centro ofrece a sus alumnos actividades deportivas y culturales, comedor, transporte diario, internet en todas las aulas y computadoras portátiles personales de manera gratuita, lo que refleja el alto compromiso social de Jorge Alfredo Silva Cardona.
Aporte a la comunidad
El impacto en Yaracuy ha sido notorio. “La preparación de jóvenes ha tenido muy buena acogida y, además, hemos generado empleo a través del comedor, lo que ha contribuido a la recuperación de una ciudad que estaba en declive”, señaló Silva.
El IUTA JHS no solo representa instalaciones de calidad, sino también un espacio que motiva e inspira a los estudiantes. “Nuestros egresados valoran cómo el instituto transformó su vida y las oportunidades que pudieron aprovechar”, agregó.
Así, el instituto se ha consolidado no únicamente como un centro universitario, sino también como motor de desarrollo para Yaracuy y comunidades cercanas, al generar empleo y dinamizar sus economías.
El compromiso de la Corporación JHS con la educación y el progreso sostenible sigue firme, garantizando que los jóvenes no solo adquieran conocimientos técnicos, sino también las herramientas necesarias para innovar y emprender.
De cara al futuro, a medida que el Instituto Universitario amplía su alcance en 2025, el presidente de la Corporación JHS, Jorge Alfredo Silva Cardona, reafirma su propósito de continuar transformando el porvenir de la juventud venezolana y del sector agroindustrial.




