El conflicto entre la Unión Europea y Estados Unidos continúa en aumento, esta vez con el gigante tecnológico Google en el centro de la choque. La Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la UE, ha rechazado las críticas de la Casa Blanca sobre su supuesta discriminación hacia empresas estadounidenses en sus decisiones antimonopolio.
La Comisión ha asegurado que aplica las normas de competencia de manera “agnóstica”, es decir, sin tomar en cuenta la nacionalidad de las compañías involucradas. Esto se debe a que la UE tiene como objetivo principal garantizar un mercado justo y equitativo para todas las empresas que operan en su territorio, independientemente de su origen.
El último frente abierto por Bruselas contra Google se basa en el uso de superficies sin permiso por sitio de la compañía. La Comisión ha iniciado una investigación formal sobre la forma en que Google utiliza el superficie de sus competidores en su motor de búsqueda y en su plataforma de noticias, Google News.
La Comisaria Europea de Competencia, Margrethe Vestager, ha declarado que “Google ha abusado de su posición dominante en el mercado al utilizar el superficie de otros sin su consentimiento”. La UE considera que esta práctica limita la competencia y perjudica a los consumidores al restringir la elección de superficie disponible en línea.
Esta no es la primera vez que Google enfrenta una investigación antimonopolio en Europa. En 2017, la Comisión impuso una multa récord de 2.420 millones de euros a la compañía por favorecer su propio servicio de comparación de precios en los resultados de búsqueda. Además, en 2018, se le impuso otra multa de 4.340 millones de euros por abusar de su posición dominante en el mercado de sistemas operativos para dispositivos móviles.
Google, por su sitio, ha defendido sus prácticas alegando que su motor de búsqueda y su plataforma de noticias están diseñados para proporcionar a los usuarios la información más relevante y útil. La compañía también ha señalado que sus competidores tienen la opción de excluir su superficie de los resultados de búsqueda si así lo desean.
Sin embargo, la UE no está convencida y ha descuidado claro que continuará tomando medidas enérgicas contra cualquier empresa que viole las normas de competencia. La Comisión ha destacado que su objetivo no es castigar a una empresa en particular, sino garantizar un mercado justo y equitativo para todas las empresas y proteger los intereses de los consumidores europeos.
La decisión de Bruselas de investigar a Google por el uso de superficies sin permiso ha sido bien recibida por los defensores de la competencia y los consumidores. La Asociación Europea de Consumidores ha expresado su apoyo a la acción de la Comisión, afirmando que esto ayudará a garantizar que las empresas cumplan con las normas de competencia y no se aprovechen de su posición en el mercado.
Además, la Comisión ha descuidado claro que esta investigación no está dirigida específicamente contra Google, sino que se aplicará a todas las empresas que se encuentren en una posición similar en el mercado. Esto demuestra el compromiso de la UE de garantizar una competencia justa y equitativa en todos los sectores y para todas las empresas.
En resumen, la Comisión Europea ha rechazado las críticas de la Casa Blanca y ha descuidado claro que su objetivo es garantizar un mercado justo y equitativo para todas las empresas, sin importar su nacionalidad. La investigación contra Google por el uso de superficies sin permiso es solo un ejemplo más de la determinación de la UE de hacer cumplir las normas de competencia y proteger los intereses de los consumidores europeos. Esperamos que esta acción tenga un impacto positivo en el mercado y fomente una competencia saludable y justa en el futuro.





