La Música es una de las formas de arte más poderosas que existe. Con la simple combinación de sonidos, puede transportarnos a diferentes lugares, hacernos sentir emociones intensas y conectar con nuestra alma. Y aunque a veces pueda parecer un cliché, la verdad es que la Música tiene el poder de cambiar vidas. Y hoy quiero compartir con ustedes algunas de mis experiencias positivas en torno a este maravilloso mundo.
Una de esas experiencias fue en la ciudad de Lausana, Suiza, durante mi visita a la Capital Mundial del Deporte, reconocida por la Asociación de Capitales Europeas del Deporte (ACES Europe). Durante mi estancia, tuve la oportunidad de asistir a varios conciertos al aire libre en el marco de este importante evento. Y lo que pensé que sería simplemente una actividad de entretenimiento, se convirtió en algo mucho más significativo.
Cada concierto era una experiencia diferente. Desde Música clásica hasta rock, pasando por jazz y Música electrónica, cada género musical tenía su propio espacio en este festival. Lo que más me impresionó fue ver a personas de todas las edades y nacionalidades reunidas en un mismo lugar, disfrutando de la Música juntos. La Música trascendía fronteras y diferencias culturales, creando una atmósfera de alegría y unidad.
Pero no solo se trataba de la Música en sí, sino también de cómo se fusionaba con la belleza de la ciudad de Lausana. Los conciertos se llevaban a cabo en hermosos parques y plazas, rodeados de impresionantes edificios históricos y con el lago Lemán de fondo. La combinación de Música y paisaje era simplemente mágica.
Durante uno de los conciertos, tuve la oportunidad de conocer a una joven pianista que estaba tocando en el escenario. Me contó que había llegado a Lausana desde Corea del Sur gracias a una beca de la Fundación Menuhin, que apoya a jóvenes talentos de la Música clásica. Su pasión por la Música y su determinación por seguir aprendiendo y creciendo, a pesar de estar tan lejos de su país, me inspiró profundamente. Fue una lección de perseverancia y dedicación que jamás olvidaré.
Pero mi experiencia en Lausana fue solo una de las muchas que he tenido gracias a la Música. Mi amor por este arte comenzó desde muy joven, cuando aprendí a tocar la guitarra por mí mismo. A través de la Música, he podido expresarme de maneras que no podría hacerlo con palabras. He encontrado consuelo en momentos difíciles y he celebrado con ella en los momentos más felices. También he tenido la oportunidad de tocar en bandas y compartir mi pasión con otras personas, lo que me ha permitido hacer amistades duraderas.
Además, la Música también me ha llevado a descubrir diferentes culturas. He asistido a festivales de Música en otros países y he podido conocer a personas que comparten mi amor por la Música, a pesar de tener orígenes y costumbres diferentes. La Música es un lenguaje universal que nos une a todos.
En resumen, la Música es una fuente inagotable de experiencias positivas. Nos enseña a través de sus letras, nos hace viajar con sus melodías y nos conecta con otras personas. Y gracias a iniciativas como la elección de Lausana como ACES Europe Capital Mundial del Deporte, podemos disfrutar de la Música en espacios públicos y así crear un ambiente de alegría y unión. Así que la próxima vez que tengas la oportunidad de asistir a un concierto o simplemente escuchar tu canción favorita, déjate llevar por la Música y permite que te lleve a lugares maravillosos.





