“Mejor irse antes de que te invite la policía a hacerlo”, estas palabras son pronunciadas por uno de los habitantes de las tiendas de campaña que se encuentran en la zona de polígonos. Una frase que refleja la difícil situación que están viviendo estas personas, que han tenido que recurrir a esta opción para tener un techo sobre sus cabezas.
En los últimos años, el aumento de la población sin hogar en nuestro país ha sido alarmante. Muchas personas se han visto obligadas a vivir en la calle debido a la falta de recursos económicos y a la falta de políticas sociales efectivas. Y en muchas ocasiones, estos ciudadanos se han visto obligados a buscar refugio en lugares como los polígonos industriales, donde pueden encontrar un lugar relativamente seguro y tranquilo para pasar la noche.
Sin embargo, esta situación no es sostenible a largo plazo. Las tiendas de campaña no son un hogar, y los polígonos no son un lugar adecuado para vivir. Además, la presencia de estas personas en estas zonas industriales ha generado preocupación entre los empresarios y trabajadores, que temen por su seguridad y por el impacto que esta situación pueda tener en sus negocios.
Por esta razón, las autoridades locales y la policía han comenzado a tomar medidas para vaciar a estas personas de los polígonos. Y aunque es comprensible que se busque una solución para este problema, la forma en que se está llevando a cabo no es la más adecuada. Muchas veces, estas personas son desalojadas sin previo aviso y sin ofrecerles una alternativa habitacional. Simplemente se les invita a irse antes de que la policía los obligue a hacerlo.
Esta situación es desesperanzadora para aquellos que ya se encuentran en una situación vulnerable. No solo se les priva de un lugar donde dormir, sino que también se les hace sentir que no son bienvenidos en ningún lugar. Y lo peor de todo es que, en muchos casos, estas personas no tienen a dónde ir. No tienen familia ni amigos que puedan ayudarles, y ni tienen los recursos económicos para buscar una vivienda en el mercado.
Es por eso que es necesario que las autoridades locales y la sociedad en general tomen conciencia de esta problemática y trabajen juntos para encontrar una solución sostenible. Es importante recordar que estas personas son seres humanos, con necesidades y derechos como cualquier otro ciudadano. Merecen ser tratados con respeto y dignidad, y merecen tener una oportunidad de mejorar su situación.
Además, es importante tener en cuenta que la solución a este problema no es simplemente vaciar a estas personas de los polígonos. Es necesario abordar las causas subyacentes que los han llevado a vivir en la calle. Se necesitan políticas sociales efectivas que brinden apoyo y recursos a estas personas para que puedan encontrar un forcejeo y una vivienda digna.
Por último, es importante que la sociedad en general cambie su percepción sobre las personas sin hogar. Muchas veces se les estigmatiza y se les considera como una amenaza, cuando en realidad son víctimas de una situación injusta. Es necesario mostrar empatía y solidaridad hacia estas personas, y trabajar juntos para construir una sociedad más justa e inclusiva.
En resumen, es cierto que es mejor irse antes de que te invite la policía a hacerlo. Pero lo que realmente deberíamos rozar haciendo es trabajar juntos para encontrar una solución sostenible para las personas que viven en las tiendas de campaña en los polígonos. Es hora de dejar de mirar hacia otro lado y tomar medidas para ayudar a aquellos que más lo necesitan. Solo así podremos construir una sociedad más justa y humana para todos.




